ver más

Ahora se sabe por qué ellos pierden la cabeza por una mujer bonita

Si existe la posibilidad de conseguir una pareja atractiva, al hombre le interesa más la recompensa inmediata, de manera que toma más riesgos que si la oportunidad fuese de un rango medio. Por el contrario, con sus cautelas, "las mujeres reflejan la gran inversión que para ellas supone la maternidad".

Los científicos acaban de demostrar algo que los publicitarios ya sabían desde hace mucho tiempo: los hombres actúan impulsiva e irracionalmente ante la vista de una mujer hermosa.

La comprobación surgió de los estudios sobre una cuestión conocida como 'descuentos futuros'; una teoría por la que la misma cantidad de dinero tiene más valor hoy mismo que el que pueda tener dentro de unos meses.

Por regla general, los animales prefieren una recompensa inmediata que otra más valiosa por la que tengan que esperar más tiempo. Pero no son los únicos.

Las personas con adicciones, drogadictos, por ejemplo, pueden llevar a cabo un 'descuento irracional' que les haga optar por una suma más pequeña en el momento y despreciar una cantidad mayor (de dinero, de droga...) para la que haya que aguardar aún más tiempo.

También se sabía que los hombres son más propensos a este comportamiento irracional que las mujeres.

Con esta teoría de fondo, los profesores Margot Wilson y Martin Daly, de la Universidad McMaster, en Hamilton (Canadá), decidieron comprobar el papel que el atractivo físico y sexual jugaba en estas decisiones de recompensa.

Para ello seleccionaron a 200 estudiantes de psicología, hombres y mujeres, a quienes mostraron varias fotografías de personas del sexo opuesto (algunos de ellos considerados atractivos y otros, normales) así como de varios modelos de coches.

Después, se les dio la oportunidad de decidir entre recibir un cheque de € 20 ó € 30 en el momento, o esperar a recibir uno mayor (entre € 50 y € 75) en el futuro, dentro de un período que oscilaba de los 2 a los 264 días.

Los resultados fueron claros: los hombres que habían visto las fotografías de mujeres atractivas optaban sin duda por la recompensa inmediata, desechando la oportunidad de ganar más dinero dentro de algún tiempo.

Una decisión "irracional" que contrastaba con la racionalidad femenina, inalterable incluso después de haber visto fotografías de hombres guapos.

Cuando las mujeres de las fotografías no entraban en esta categoría de sexualmente cautivadoras, los caballeros no modificaban su comportamiento.

A juicio de los expertos, cuyo trabajo recoge la revista Biology Letters, la teoría darwiniana permitiría comprender está actuación, relacionada con las 'oportunidades sexuales del macho'.

Es decir, si existe la posibilidad de conseguir una pareja atractiva, como las que aparecían en las imágenes, al hombre le interesa más la recompensa inmediata, de manera que toma más riesgos que si la oportunidad fuese de un rango medio.

Por el contrario, con sus cautelas, "las mujeres reflejan la gran inversión que para ellas supone la maternidad".

Wilson y Daly aseguran que, ante la visión de una mujer bonita, las áreas del cerebro masculino y los mecanismos neuronales que se activan son los mismos que responden a las oportunidades sexuales y las recompensas.

# Y ellas, ¿unas mentirosas?

Otro descubrimiento publicado en la revista: Preguntar a una mujer cuándo perdió su virginidad, con qué frecuencia realiza el acto amoroso o el cómputo de hombres distintos con los que ha compartido su cama puede resultar engañoso.

Sus respuestas se basarán más bien en lo que ella cree que es lo que se espera de una mujer. Estas afirmaciones son las que se extraen de un estudio sobre el comportamiento sexual de ambos sexos en el que para calibrar el grado de sinceridad los expertos se han servido hasta de un detector de mentiras.

La investigación partió con la idea de averiguar las diferencias en el comportamiento sexual entre hombres y mujeres, pero para comprobar la veracidad de las respuestas los encuestados fueron interrogados en condiciones diferentes: bajo la presión de un detector de mentiras roto, aunque aparentemente funcional, en un cuarto garantizando el anonimato de sus respuestas y también en un cuarto pero con la creencia de que sus respuestas no serían totalmente anónimas.

"Antes de realizar el estudio pensábamos que que los hombres exagerarían sobre su comportamiento sexual y que las mujeres atenuarían el suyo, pero en condiciones diferentes hemos constatado que ellas son más propensas a tener opiniones cambiantes", asegura Terri Fisher, psicólogo de la Universidad de Ohio y autor del estudio.

Los resultados de los interrogatorios demostraron que las respuestas femeninas eran muy cercanas a las de los hombres cuando creían que su honestidas estaba siendo autentificada por el detector de mentiras, mientras que las de los hombres no variaron en la misma proporción.

Un ejemplo: cuando a las mujeres no se les aseguraba el anonimato de sus respuestas respondieron haber tenido 2,6 compañeros sexuales de media, pero bajo la presencia del detector la media ascendió a 4,4, casi el doble. En el caso de los hombres la diferencia sólo fue de 3 décimas.

¿Y por qué esta disparidad de respuestas? El equipo investigador apunta al respecto que la mujer parece sentir más la presión de adherirse a lo politicamente corrercto que los hombres, tratando por todos los medios de evitar ser calificada como una persona promiscua.

"Vivimos en una cultura que realmente se rige por patrones diferentes en cuanto al comportamiento sexual entre géneros", sentencia el psicólogo norteamericano, quien añade que "en las entrevistas cara a cara la mujer suele contestar lo que cree que es socialmente deseable, a sabiendas de que no está siendo completamente honesta.

A modo de conclusión, Fisher ve en su estudio una posible utilidad para la comunidad médica, pues tal vez sería más conveniente que el doctor que pregunte a un paciente acerca de su vida sexual utilice procedimientos diferentes dependiendo de si son hombres o mujeres.

Más Leídas

Seguí Leyendo