La entrevista, que se difundirá completa el próximo martes, revela que la ex soldado está molesta por el modo en que el establishment militar ha manipulado su historia.
"Me usaron como una manera de simbolizar todo eso", declaró Lynch, quien agregó que "en cierto modo me molesta que la gente se invente historias que no contienen ninguna verdad. Yo soy la única que podía saber lo que pasó, porque los otros cuatro que viajaban conmigo en el vehículo no están aquí para contarlo".
"No voy a aceptar honores por algo que no hice", insistió la joven, quien indicó que cuando su arma se encasquilló "caí al suelo de rodillas y me puse a rezar. Y es lo último que recuerdo".
La ex prisionera consideró que "no es correcto" que se filmara su rescate del hospital iraquí. Las cadenas de televisión mostraron en repetidas ocasiones una grabación hecha por las tropas de EEUU en la que se ve a un equipo de operaciones especiales irrumpir en el hospital para rescatar a la muchacha.
"No creo que pasara precisamente así", explicó Lynch, quien recibió en agosto la baja en el Ejército por enfermedad y luego firmó un contrato de casi € 870.000 para rememorar sus experiencias en un libro, que saldrá a la venta también el martes próximo.
La joven confiesa que durante su estancia en el hospital estuvo aterrorizada y no creyó que la estuvieran rescatando de veras hasta que se vio en un helicóptero estadounidense. Entonces pensó: "Dios mío, es verdad, me voy a casa".
Según ABC, en la entrevista completa la ex soldado comenta por 1ra. vez las informaciones acerca de que fue violada durante su cautiverio. La joven indica que no recuerda algo así, si bien matiza que "sólo pensarlo es demasiado doloroso".