El funcionario recibió llamados anónimos en los que le advirtieron que tiene "los días contados" y que va a "ser boleta", según informó su padre, quien dijo que su hijo interviene en causas "muy pesadas".
El pasado lunes, en tanto, la fiscal del fuero en lo Penal Económico María del Carmen Rogliano -que entre otras causas investiga a un sospechoso del atentado a la AMIA-, denunció que su casa de Tigre fue atacada a balazos por delincuentes que escaparon cuando intervino su custodia.
En tanto, el 24 de octubre pasado, el fiscal ante la Cámara de Casación Penal Ricardo Wechsler -compañero de Romero Victorica padre- fue atacado a tiros cuando llegaba a su casa de Vicente López y se salvó gracias a que su custodio se tiroteó con uno de los delincuentes que logró escapar.
El fiscal de Casación Penal de Capital Ricardo Weschsler dejó su despacho en los tribunales del barrio de Retiro y se encaminó hacia su casa, en el partido de Vicente López. Iba en su Ford Escort color rojo, y con un policía de custodia a su lado, de chofer.
Llegó al chalet de la calle Segurola al 1300 en Vicente López y alrededor de las 15:00 seis hombres que iban en tres autos lo cercaron y uno de ellos terminó disparándole a quemarropa.
El fiscal fue defendido por su custodio que se tiroteó con el atacante durante cinco minutos. "Toda la calle quedó regada de cápsulas", describió Weschsler después.
Los seis hombres lograron escapar.
Poco después de ser atacado, Weschsler declaró: "Descarto que me hayan querido robar o intentar secuestrar porque me apuntaron a matar".
Un día antes, el 23 de octubre, el camarista de San Isidro Fernando Maroto y la defensora General de ese Departamento Judicial, María Gómez, fueron amenazados de muerte mediante un llamado telefónico realizado al conmutador de los tribunales en el que les advirtieron que iban a "volar por el aire".
Esta seguidilla de intimidaciones se inició el 13 de octubre, cuando el fiscal platense Víctor Violini recibió en su despacho una carta mediante la cual lo amenazaban tanto a él como a sus colaboradores más cercanos.
Violini es el fiscal que investiga el patrimonio de 15 comisarios de la bonaerense sospechados de enriquecimiento ilícito, que fueron pasados a disponibilidad en la primera fase de una gran purga en la fuerza.
Las intimidaciones a estos trabajadores judiciales no hablan de hechos azarosos o aislados realizados por improvisados delincuentes. Todo indica que nuevamente se está frente a una organización dedicada a realizar este tipo de amenazas mafiosas que tienen a los fiscales como blanco intimándolos a través de amenazas a su persona o a familiares para que desvíen sus investigaciones.
Cabe recordar que no se trata de casos menores sino que la mayoría de las causas tienen un importante impacto mediático y político por lo que es peor aún dilucidar que las amenazas podrían provenir de organizaciones con un importante respaldo de poder.
Mientras tanto, la impunidad está a la orden del día para trabar las investigaciones, coartar la libertad de los ciudadanos, engrandecer el miedo y lamentablemente cuenta con un gran apoyo que le permite poner en funcionamiento su sistema de acción.