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Nace el nuevo Maracanã

El Estádio Jornalista Mário Filho, más conocido como Maracanã o con su adaptación al español Maracaná, se ubica en Río de Janeiro, Brasil. Sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1950, fue demolido y el nuevo Maracanã será la sede para la Copa Mundial de Fútbol de 2014.

En un evento inédito en el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU, el gobierno federal brasileño) se entregó el proyecto de reforma del estadio Maracanã. Estaban presentes casi todos los ministros del TCU y funcionarios del gobierno fluminense, el vicegobernador carioca Luiz Fernando Pezão y varios asesores. 

 
El secretario Ícaro Moreno, presidente de la Empresa de Obras Públicas del Estado de Rio de Janeiro (EMOP), fue el responsable por la presentación del proyecto, exhibido con un proyector en el auditorio del TCU. El costo total de la obra será de R$ 956,7 millones (US$ 592.218.886).
 
Las autoridades justificaron el encarecimiento de la obra por las permanentes exigencias de la FIFA y también el precio de los equipamientos importados que suman el 47% del total de los gastos.
 
Ìcaro afirmó que el aumento del presupuesto de la obra respecto del original es del 35% de la propuesta original y que la ley permite, en esta fase, un ajuste de hasta el 50% del valor total. 
 
El ministro Valmir Campelo, responsable del análisis de las obras de la Copa 2014, dijo que Rio estaba en regla.
 
"La ley lo permite", dijo Campello, quien elogió la iniciativa de Rio de entregar la propuesta y llamar a los representantes del TCU y de la CGU (controladora general de la unión) para la ceremonia.
 
El vicegobernador Pezão garantizó que la obra no superará el costo de R$ 1 millón (US$ 619.022). "Vamos a intentar bajarlo un poco".
 
Prometen que el nuevo Maracanã quedará mejor que el nuevo Wembley, de Londres, hoy día considerado el mejor del mundo.
 
El nuevo Wembley costó 757 millones de libras esterlinas (€ 1097 millones). 
 
El nuevo Maracanã será el estadio para la Copa 2014 y para las Olimpíadas 2016. 
 
Sus instalaciones serán utilizadas en un promedio aproximado de 120 eventos al año. 

"Ninguna ciudad del mundo tendrá la programación del Maracanã en los próximos 30 años", dijo Pezão.
 
Las autoridades de Rio también tuvieron que dar explicaciones sobre la demolición de la cobertura, que no estaba prevista. Ícaro explicó que, durante las obras, se detectó que el estado de las estructuras era pésimo por  lo que no estaban en condiciones de ser aprovechadas.
 
"El hormigón estaba peor de lo que se imaginaba, difícil recuperarlo. Estuvo el sindicato de la demolición. Fue la mayor “sinuca do bico”, dijo. La frase, un giro idiomático portugués, quiere decir "la situación más difícil".
 
"Se sufrió la demolición de la cobertura. Los técnicos dijeron que se iba a desmoronar", afirmó Pezão.
 
El antiguo estadio tenía una capacidad para 82.238 espectadores y una superficie de 110 m x 75 m, que luego se adaptó a 113 m x 78 m.
 
En su lugar será construida una nueva cobertura o estructura, un motivo más para que se encarezca la obra. El costo de la nueva estructura, en vez de reparar la que existía, representa el 27% del total de la obra.
 
El nuevo Maracanã tendrá capacidad para 78.639 espectadores y para toda la obra se ocuparan 173.320 bolsas de cemento. Serán construidos 110 camarotes –vips y very vips-, 4 conjuntos de rampas, serán instalados 16 ascensores y 12 escaleras mecánicas.

La dimensión del campo será de 105 m x 68 m.

 
El número de bares (puntos de gastronomía) pasará de 24 para 60, el de los baños de 228 a 231, el de los inodoros de 761a 927 y el de los mingitorios de 542 a 747.
 
Para demostrar el estado precario de la estructura del viejo estadio, las autoridades llevaron al TCU pedazos de hormigón y de la estructura metálica anterior. 

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