Holanda, Dinamarca e Italia recibieron sendos expedientes por sus legislaciones sobre el tema de la acción de oro.
En los casos de Holanda e Italia, las denuncias surgen con temas relacionados a empresas privatizadas en el rubro de las telecomunicaciones, en el que han ocurrido muchas cosas en la década del noventa. Respecto de Dinamarca, el problema tiene que ver con las inversiones extranjeras en los aeropuertos, que la UE busca restringir.
El tema de la integración de las empresas a la Unión Europea ha sido y seguirá siendo complejo.
Como ejemplo, basta citar el de la ley "Volkswagen", una cláusula de los estatutos del consorcio de Wolfsburg que data de 1960 y que tiene por objeto protegerse ante una eventual salida a la bolsa hostil.
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, ha defendido en diferentes ocasiones esta ley que impide a cualquier accionista del grupo alemán superar el 20 por ciento de los derechos de voto, independientemente de cuál sea su participación en el capital de la empresa.
Estado de Baja Sajonia, que es el principal accionista de Volkswagen con un 18,5 por ciento del capital, tiene el derecho de veto sobre cualquier decisión estratégica, con lo que la empresa está protegida ante una posible IPO hostil.