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En el peor momento de Fiat Auto, murió Gianni Agnelli

Giovanni Agnelli fue el hombre más poderoso de Italia por 40 años. Quiso retirarse al cumplir 75 pero los dos herederos que eligió, murieron uno tras otro. Murió hoy, a los 81 años, el día cuando sus familiares debían decidir qué hacer con Fiat. Todos creen que lo mejor es separar a la deficitaria Fiat Auto del resto de las empresas, y crece el interés de cedérsela a General Motors.

La muerte del Avvocato, Giovanni Agnelli, el presidente de honor de Fiat y senador vitalicio de la República de Italia, ocurrió el mismo día en que 70 de los miembros de su familia Agnelli iban a reunirse en un gran consejo para decidir cómo salir de la crisis del grupo empresario por las fuertes y permanentes pérdidas por caída de ventas, que han llevado a un duro reajuste con la supresión de 8.100 empleos. La cita se postergará.

El encuentro había sido convocado para decidir si la familia desea seguir manteniendo en Fiat SpA la participación de control de 30%, para lo cual, deberían adelantar cerca de 900 millones de euros, a cuenta de una ampliación de capital.

Una alternativa es reducir su participación en algunas de las empresas para hacer caja, que, según se dice en Italia, podría ser la red de supermercados e hipermercados La Rinascente donde ya ha vendido acciones a su socio francés Auchan.

Otra posibilidad es vender acciones de Fiat a otros grandes inversores italianos, firmando un pacto de sindicación de acciones.

El grupo asegurador Generali ya ha declarado encontrarse interesada en participar en la ampliación de capital de Fiat.

Por otro lado, desde la familia Agnelli le reclama a General Motors que ayude a la recapitalización de Fiat aumentando su participación en la división de automóviles Fiat Auto del 20% al 30%. Por el momento, el fabricante estadounidense no ha hecho comentario alguno.

En cuanto a la división aeronáutica Fiat Avio, que siempre se había querido dejar al margen de los acontecimientos, está en venta.

Fiat ha puesto un precio de entre 1.500 a 2.000 millones de euros, y ya se conoce que existen varias empresas interesadas en la adquisición de una unidad de negocios que obtuvo en los primeros meses de 2002 unos beneficios de 154 millones de euros.

Según declaró Saverio Strati, responsable de Fiat Avio, parece que el grupo privado estadounidense Carlyle es el que más posibilidades tiene, aunque también se habla de la empresa estatal francesa Snecma y de un segundo grupo privado francés.

# Fiat Auto, la pobre oveja negra

Aislar a la división de automóviles, Fiat Auto, es la mejor solución para que el resto de las actividades se vean afectadas por la baja valoración de las acciones en los mercados bursátiles y se conviertan en simples activos vendibles cada vez que Fiat Auto necesita capital fresco.

Según fuentes financieras, el proyecto de separación de Fiat Auto incluiría la formación de una sociedad que cotizaría en la Bolsa de Milán, a la que se podrían unir Ferrari e Iveco (vehículos industriales).

En cuanto a otras ofertas, se pusieron sobre la mesa diversas iniciativas de recapitalización, como la presentada por el ex presidente de Telecom Italia, Roberto Colaninno; que incluía unos 10.000 millones de euros.

Sin embargo, su plan fue considerado similar al que la misma Fiat aprobó en junio y, desde luego, no se ha prestado atención a su pretensión de asumir la gestión del grupo.

Otra propuesta de inyección de capital considerada es de entre 500 y 700 millones de euros es la de Emilio Gnutti, propietario de Hopa, participada en un 5,4% por Fininvest, propiedad del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.

En algunos ámbitos ha sido considerada como un dique de contención para cerrar el paso a Colaninno.

# Cómo frenar las deudas

El Grupo Fiat cerró el ejercicio 2001 con una deuda de 6.035 millones de euros y en sólo tres meses creció otro 600 millones, a causa de los créditos para inversiones, la recapitalización de la empresa mixta de Fiat Auto con General Motors, la compra de una participacion en Kobelco por parte de CNH, y del último 15% que faltaba por adquirir de Irisbus, la division de autobuses por parte de Iveco.

A pesar de ello, su presidente, Paolo Fresco, confirmó que el objetivo básico en 2002 era reducir a la mitad la deuda, para lo que, además de haber ampliado el capital en 1.000 millones de euros, se aceleró la venta de activos no fundamentales, como Magneti Marelli, Teksid y Comau.

En junio de 2002, Fiat obtuvo 1.700 millones por la venta del 14% de Italenergia a los tres bancos que aceptaron refinanciar su deuda, es decir, la Banca di Roma, el Banco San Paolo y el IntesaBci.

Esto, unido una reducción del capital inmovilizado, y a un aumento de las sinergias entre 2003 y 2005 deberán ahorrar 2.000 millones y los menores gastos laborales entre ventas y reestructuración, la plantilla se ha reducido en 25.000 personas, debería permitir alcanzar los objetivos.

En junio de 2002, aprobó su plan de reducción del endeudamiento, al que condicionaron los cuatro bancos acreedores —Intesa Bci, San Paolo Imi, Capitalia y Unicrédito– la concesión de los préstamos. A finales de 2001, la deuda neta acumulada por Fiat SpA era de 6.059 millones de euros.

A finales de septiembre, continuaba siendo de 5.800 millones de euros, pero en el último trimestre se redujo a 2.700 millones de euros. En caso de que finalmente se realice la venta de Fiat Avio, podría reducirse a menos de 2.000 millones de euros.

En lo que se refiere al endeudamiento bruto, sin contar la cesión del 51% de Fidis, la división de servicios financieros a los bancos acreedores antes mencionados, ha bajado hasta los 24.500 millones de euros. A finales del año pasado estaba cerca de los 35.000 millones de euros.

Sin embargo, hay que recordar que se anunció que el 4to. trimestre del año se cerró con unas pérdidas ligeramente inferiores a los 200 millones de euros, cuando la previsión era la de haber logrado el equilibrio. De nuevo, la causa del resultado la tuvo la división de automóviles Fiat Auto que tuvo una pérdida operativa de 430 millones de euros, lo que dará lugar a que, en el conjunto del año, el déficit operativo ronde los 1.200 millones de euros.

En noviembre pidió al Gobierno italiano una declaración de estado de crisis para poder activar el expediente de regulación de empleo: más de 8.000 trabajadores abandonarían su puesto de trabajo y se reducirá la capacidad de la mayoría de las plantas de producción con el cierre técnico de la sede siciliana de Termini Imerese.

Las ventas del grupo automovilístico cayeron en noviembre de 2002 cerca de un 24%, con lo que acumula un descenso del 20,05% en los once primeros meses del año, en medio de la crisis industrial más grave de su historia. Este nuevo retroceso en las ventas es aún más significativo si se compara con los datos globales del mercado italiano a los tres bancos que aceptaron refinanciar su deuda, es decir, la Banca di Roma, el Banco San Paolo y el IntesaBci.

# La muerte de Agnelli

Giovanni Agnelli, ha fallecido hoy en su casa de Turín a los 81 años. Estaba junto a su mujer, Marella, su hija, Margherita, y su nieto.

Agnelli, que también era presidente de honor de la Juventus y el 2do. hombre más rico de Italia, también era propietario de los diarios La Stampa, de Turín, y el Corriere della Sera (el periódico más leído de Italia), a través de su grupo editorial Rizzoli Corriere della Sera,que posee algo más del 54% del capital de Unidad Editorial, empresa editora del diario El Mundo, de Madrid.

Agnelli padecía un cáncer de próstata que le hizo viajar en dos ocasiones el año pasado a USA para ser sometido a tratamiento.

En los últimos tiempos existía gran preocupación por el estado de salud del Avvocato, como era conocido el empresario en Italia, y precisamente hoy, en una reunión familiar, se esperaba su relevo por parte de su hermano, Umberto.

Agnelli tenía previsto ceder la mayoría de las acciones de la sociedad que controla Fiat. La reunión acababa de comenzar cuando han sido informados de su muerte. Proseguirá a pesar del fallecimiento.

En medio de las dudas que existen sobre el futuro de Fiat, pendiente de la concreción de un plan de recapitalización, el hermano del fallecido, Umberto, y el delfín y nieto de Giovanni, John Elkann, serán ahora los hombres claves del llamado núcleo duro de la compañía.

La Bolsa de Milán recibió la muerte de Giovanni Agnelli con una fuerte subida de cerca del 5%. Poco después, se fue moderando.

El pasado mes de mayo, cuando corrió la falsa información de su fallecimiento, las acciones de Fiat subieron un 7,23%, por la creencia generalizada de que sólo él, nieto del fundador de Fiat, se oponía a la venta de la división de automóviles.

Llegó a la presidencia de Fiat el 30 de abril de 1966, con los 45 años recién cumplidos. Hasta aquel momento, había dedicado su tiempo a terminar la Licenciatura de Derecho y, siguiendo el consejo de su abuelo, a divertirse.

Su padre, Edoardo, había muerto en un accidente en 1936. Su ausencia fue cubierta por Vittorio Valetta, que fue la 1ra. persona no perteneciente a la familia que dirigió la compañía. Cuando Valetta, al cumplir los 81 años, decidió retirarse, buscó otros candidatos para el puesto. Pero Giovanni, que desde 1943 figuraba ya en la nómina de Fiat como vicepresidente, hizo valer sus derechos y tomó el control que ha mantenido durante tres décadas.

Fue, durante casi 40 años, el rey sin corona de Italia, y logró convertir a Fiat en un imperio formado por 569 sociedades, haciendo prevalecer además los tradicionales valores de la familia dentro de la empresa.

En 1996, Agnelli anunció públicamente que abandonaría su cargo de presidente de Fiat el día de su 75 aniversario, ese mismo año. Sin embargo, lo que en principio parecía que iba a ser una sucesión familiar más fue mucho más complicada de lo que parecía.

Agnelli pensó entonces en su sobrino predilecto, de mismo nombre que él, para la sucesión del grupo. Giovannino estaba destinado a ser el presidente de la Fiat en 2000. Pero un cáncer terminó con su vida cuando apenas tenía 33 años de edad.

Entonces, los ojos se volvieron hacia Edoardo, el hijo mayor de Agnelli, aunque mientras su padre se esforzaba en preparar su camino hacia la presidencia del Grupo apareció muerto en el lecho de un río en noviembre de 2000.

En febrero de 2002, ante los constantes rumores surgidos sobre su posible sustitución, Agnelli confirmó a la cúpula directiva de Fiat, y en abril consiguió frenar la caída bursátil de la compañía, al confirmar que no vendería Fiat a General Motors.

El 9 de mayo, anunció que "para evitar rumores y especulaciones" sobre su salud, se marchaba a USA para curarse de una "afección de la próstata"

Con la muerte de Giovanni Agnelli se cierra uno de los capítulos más importantes de los últimos 35 años de la historia industrial y económica de Italia.

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