Conzi, un viejo conocido de Alberto Daniel Piotti, recordó que en el inciso 3, del artículo 277 del Código Penal, cuando se refiere al delito del encubrimiento "están exentos de responsabilidad criminal los que hubieran obrado en favor del cónyuge, de un pariente cuyo vínculo no excediere del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad o de un amigo íntimo o persona a la que se le debiese especial gratitud".
Esto lo dijo para aclarar por qué ayudó a huir a su hermano.
Conzi es un personaje ostentoso, pero tiene la respuesta: "No tengo problemas en hacer ostentación. Yo sé cómo actuar en caso de que me quieran asaltar. Tengo un auto con el que me puedo escapar a 230 kilómetros por hora. Si me quieren secuestrar, mis empleados tienen la orden de pagar el rescate con canje de comida del restaurante".
Conzi dijo que construyó el lujoso complejo de avenida del Libertador al 13800 con la mayor parte de los US$ 8 millones que cobró de una demanda judicial contra la petrolera Esso.
"Hasta 1996, tuvimos dos estaciones de servicio en la zona de Márquez y Panamericana. Ese dinero lo percibimos porque descubrimos que Esso no cumplía con la ley que desreguló el mercado petrolero. Entonces, esa empresa nos denunció por vender nafta adulterada. Pero nosotros peleamos solos, con nuestras armas, y tuvieron que llegar a un arreglo, que consistió en la compra de nuestras estaciones de servicio. Firmamos un acuerdo de confidencialidad y nos fuimos del país por cuatro años", recordó Conzi.
Importante: "Hay rumores que indican que los dueños de Dallas son dos importantes políticos. Pero yo les digo a los que hablan barbaridades que los verdaderos dueños de Dallas son los hermanos Conzi", dijo, molesto, Hugo Conzi. En verdad, los propios hermanos Conzi, según testigos, han deslizado en el pasado su probable vínculo con Alberto Kohan, por ejemplo.
Resultaría interesante, entonces, que la Afip constate la fortuna de los Conzi.
Hugo Conzi dice que, luego del acuerdo con Esso, se fue de la Argentina y vivió con su hermano, durante tres meses en la ciudad de Fort Lauderdale, en USA. "Hace unos años decidimos volver al país y construimos el restaurante que originalmente se llamó Las Olas Boulevard, porque así se denomina la calle comercial de Fort Lauderdale". Nada mencionó que, en 1994, su hermano fue imputado de un asesinato que, abogados mediante, adjudicaron a una emoción violenta.
Según Hugo, la noche del crimen, dos parejas llegaron al restaurante a la 1:00. "Mi hermano nunca fue novio de una de las chicas, como se dijo. Al contrario, apenas la conocía. En un principio me negué a dejarlos pasar, pero cuando me dijeron que era la prima del carpintero que trabajaba con nosotros, acepté".
No está muy claro el criterio conque les iba a impedir el paso. Quienes asisten habitualmente al recinto nocturno nunca encontraron esa discriminación, excepto cuando los Conzi tenían a alguien bajo su lupa, como ocurrió en la noche del pool que Urgente24 relató ayer.
A las 3:30, según Conzi, una camarera les dijo a ambas parejas que ya no había más tragos para nadie y les dijo que el local estaba por cerrar. "No se querían a ir, entonces llamé a la gente de seguridad, hubo una discusión y finalmente los chicos decidieron irse en un remise, eso fue todo lo que pasó."
Conzi dijo a Gustavo Carbajal, cronista policial del diario La Nación que, además de empresario, es piloto de avión, de helicóptero, comando antiterrorista y paracaidista.
"Cuando me enteré de que el nombre de mi hermano estaba en la causa judicial en la que se investiga el homicidio del chico Schenone, le dije que se escapara con su amigo Roby. Le ordené que dejara la camioneta y lo pasé a buscar en helicóptero. Después, llamé a la producción de un programa de televisión y le pedí que vinieran a filmar la camioneta Grand Cherokee de mi hermano, para que quedara constancia de que no tenía ningún roce o marca de choque. Hice esto porque en la fiscalía no querían recibir la camioneta y porque tenía miedo de que, antes de que el vehículo llegara a manos de la Justicia, alguien la abollara con el objetivo de intentar demostrar que estuvo en el incidente con el remise en el que viajaba el chico que mataron", manifestó Conzi.
Sin embargo, se afirma que la camioneta ha sido reparada, aparentemente luego de un roce que tuvo con el Ford Galaxy en que viajaba el joven asesinado.
Otro hecho de impunidad en marcha.