El año pasado, India se convirtió en el mayor mercado para las exportaciones de Sudáfrica, tradicionalmente la principal fuente de carbón de alta calidad necesario para las plantas de energía en el oeste de Europa.
Los inversionistas chinos están cambiando su esquema de suministro, pasando de Australia a otros destinos de mayor riesgo, incluyendo África, dijo Paul Murphy, director de Minerales y Metales de Ernst & Young para Asia y el Pacífico.
El déficit de carbón de la India puede triplicarse en los próximos 5 a 7 años, informó una unidad local de Moody's Investors Services en febrero.
Sudáfrica puede complementar los suministros de Indonesia debido a su relativa proximidad con la India, dijo Harwood.
Las lluvias también han afectado la producción de carbón en Colombia e Indonesia, haciendo subir los precios del carbón destinado a las centrales eléctricas en el puerto de Newcastle de Australia -un punto de referencia del mercado asiático-, alrededor de 26 % en los últimos 6 meses hasta llegar a los US$ 122 la tonelada. El precio alcanzó los US$ 138,50 la tonelada en la semana que terminó el pasado 14/01, el más alto desde septiembre del 2008.
Indonesia, el mayor exportador mundial de carbón para centrales de energía eléctrica se encuentra considerando restricciones a las exportaciones de minerales para proteger su economía.
Las importaciones de carbón de la India podrían alcanzar los 600 millones de toneladas en 2030 desde los 85 millones de toneladas del 2010, de acuerdo con la Mjunction Services Ltd., un comerciante de productos básicos en Internet con sede en Calcuta.
China compró un récord de 165 millones de toneladas de carbón en 2010 de países como Australia e Indonesia, según lo demuestran los datos de las aduanas chinas. Las importaciones procedentes de Australia se redujeron en un 24 % en enero respecto al año anterior.
Efecto Fukushima
Los productores de carbón anticipan grandes ventajas por el pánico generado hacia la energía nuclear tras el terremoto y tsunami del 11/03.
La crisis en la central Fukushima llevó a que Alemania suspendiera por tres meses siete antiguos reactores nucleares al igual que otros países que tabien cerrron o planean cerrar o reevaluar antiguos proyectos nucleares. Entre ellos se encuentran Suiza, Venezuela y China.
Mientras que la generación nuclear de electricidad está en descenso, el carbón y el gas son la única alternativa que puede compensar la carencia de electricidad, y es un momento favorable para los fabricantes de carbón mundial.
Los suministradores tradicionales de Europa, tales como Sudáfrica, Rusia y Colombia, han desviado sus abastecimientos hacia Asia para responder a la creciente demanda de los mercados emergentes.
Los precios de carbón destinado para las centrales eléctricas en Europa han aumentado a US$ 132 por tonelada métrica de los US$ 123 antes del desastre, según la empresa de corretaje Stifel Nicolaus. Los precios en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX) han subido por encima de US$ 75 por tonelada desde US$ 71.
Japón ya importa unos 120 millones de toneladas de carbón anualmente y es probable que tenga que pedir de 5 millones a 10 millones de toneladas adicionales este año mientras permanece cerrada parte de sus capacidades nucleares.
Eso quiere decir que va a quedar menos carbón para los otros consumidores regionales, como China y la India, lo que producirá un efecto dominó de demanda. De las 700 millones de toneladas globales una parte se tendrá que proporcionar desde Europa y Sudáfrica hacia Asia.