ver más
POD 13_336x280 VIO

La Policía Bonaerense seguirá como un eje del conflicto Cristina vs. Scioli

Todo indica que el debate sobre la seguridad seguirá en el territorio bonaerense, pese al esfuerzo del gobernador Daniel Scioli de no enfrentarse a Cristina Fernández/Nilda Garré en esa problemática.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Ya hay nueva cúpula policial, anunciada por el ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal.

 
El objetivo de "profundizar las políticas de seguridad, aumentar la prevención, combatir el crimen organizado, y perseguir y neutralizar el narcotráfico" llevó a Hugo Matzkin a la Superintendencia de Coordinación Operativa; y a Roberto Castronuovo a la Superintendencia de Policía de Investigaciones en Función Judicial.
  
El jueves 17/02, el gobernador Daniel Scioli había ordenado acelerar una reestructuración del organigrama policial bonaerense, después de que se conociera que un uniformado asesinó a un joven en la ciudad de Baradero.
  
Scioli, a la vez, confirmó en su cargo al jefe de la Policía, Juan Carlos Paggi.
  
Luego se confirmó, también, el retiro del coordinador general  de Seguridad, Salvador Baratta; de José Raggio (Superintendente  de Seguridad de Zona Oeste); Mario Martín (Superintendente de  Seguridad de Zona Norte); Claudio Fernández (Superintendente de  Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas); Walter Carballo  (Director de Investigaciones Complejas y Crimen Organizado) y  Héctor Martínez (Director de Servicios Sociales).
  
En ese contexto, Matzkin reemplazó a Baratta, y el superintendente de Seguridad Zona Sur, Castronuovo, pasó al lugar que dejará Matzkin como jefe de Investigaciones.
  
En tanto, el comisario mayor Sergio Bianchi (Departamental Morón) será ascendido a comisario general y sustituirá a Raggio en Seguridad Zona Oeste; Osvaldo Castelli, quien estaba a cargo de la Departamental de Mar del Plata, volverá a la Zona Norte para hacerse cargo del puesto que dejó Martín; y Guillermo Britos (Departamental Lanús) asumirá como reemplazante de Castronuovo en Zona Sur.
  
Por su parte, Sergio Zudaire, quien se desempeñaba en la Departamental Mercedes, será el nuevo superintendente Zona Interior.
  
Además, Marcelo Peña, titular de la DDI de San Isidro será ascendido de comisario mayor a general para estar al frente de Investigaciones Complejas y Crimen Organizado en lugar de Carballo, y también la comisaria general Regina Zonta (superintendenta de Seguridad Interior) pasaría a ser directora de Servicios Sociales.
  
Rubén Lobos, quien proviene de la DDI de Zárate-Campana, estará a cargo de la Superintendencia de Policía de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas.
 
Y hay mucho por hacer, en especial cuando el despliegue de Gendarmería Nacional parece que aumentará, o al menos eso es lo que exigen vecinos bonaerenses.
 
Sergio Dima explicó en el diario Clarín:
 
Piratería del asfalto, bandas de ladrones de autos de alta gama, secuestros exprés o simples asaltos callejeros forman parte del combo de inseguridad que, en este último tiempo, tiene como escenario protagónico al Acceso Oeste.

Nace en la General Paz como una extensión de la Autopista Perito Moreno y atraviesa varios municipios hasta el partido de Luján. Allí, el 18 de enero, fue secuestrada una familia a la que le robaron una camioneta de lujo. En ese hecho, José Luis Quispe, de 13 años, murió baleado por uno de los asaltantes que lo había tomado de rehén.

El de José Luis fue el caso más trágico que se produjo este verano en el Acceso Oeste y sus colectoras, pero casi todos los días se registran allí delitos con distintos niveles de gravedad. En un relevamiento realizado por Clarín (que consultó a diferentes foros vecinales y a los funcionarios del área de seguridad de los municipios) se identificaron al menos 16 puntos críticos a lo largo de esta autopista.

Los foros de seguridad del partido de Tres de Febrero sostienen que una de las zonas más calientes es la bajada del Hospital Posadas, en el límite con Morón. Allí cerca está la villa Carlos Gardel, uno de los vértices de lo que se dio en llamar “El Triángulo de las Bermudas” , que se completa con Fuerte Apache y la villa El Mercado.

“Nosotros queremos allí un puesto fijo de Gendarmería, como existe en Fuerte Apache. La gente pasa por ese lugar con desconfianza y tiene razón. Pero lo cierto es que cualquier bajada puede ser peligrosa, sobre todo de noche”, dice Dante Garófalo, del foro de Caseros. Y agregó: “La zona, al ser divisoria entre tres partidos, es complicada. Los ladrones roban y escapan para cualquier parte. La llegada de Gendarmería ayudó en algo, pero es necesario reforzar con más Policía”.

Diego Spina, secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana de Morón, dice que es probable que en la Autopista se cometan más delitos que en otras partes por “ser una vía rápida de escape”. Y pone de ejemplo el asalto que sufrió Agustín Orión, el arquero de Estudiantes, en la colectora y el cruce con la calle Dolores Prat, El Palomar. “En general, cualquiera de las bajadas de la Autopista implica cierto nivel de riesgo”, admite. (...)

La problemática varía según la zona. Entre los cruces más cercanos a la Capital (como las avenidas República, Perdriel, San Pedro y Santa Rosa), los delitos más frecuentes son los robos de autos a mano armada o el secuestro exprés (las víctimas son interceptadas allí y llevadas a sus casas o a recorrer cajeros). Pero en Ituzaingó, en cambio, se quejan de los piratas del asfalto, que cometen un promedio de dos golpes por mes. (...)".
 
 
En tanto, renueva su ofensiva León Arslanián, ex jefe de Seguridad bonaerense, impulsado por Nilda Garré contra Ricardo Casal y la Administración Scioli.
 
El diario Tiempo Argentino afirmó que un estudio premiado por el Ministerio de Trabajo provincial, realizado por un grupo de abogados (simpatizantes de Arslanián, según parece), asegura que el 90% de los policías encuestados duerme 5 horas o menos y casi todos sufren impaciencia, cansancio e irritabilidad. Y detrás de la preocupación legítima por el estrés, que no debería ocurrir, se reiteran los reclamos de cambios en la Bonaerense:
 
"(...) La Policía de la Provincia de Buenos Aires, integrada por 55.000 hombres, es la encargada de imponer el orden en la jurisdicción más populosa de la Argentina, pero los agentes llegan a trabajar más de 24 horas seguidas, y la mayoría sufre alguna patología como estrés, depresión y agotamiento, según reveló un estudio premiado por el Ministerio de Trabajo bonaerense.

Además, hay quienes nunca realizaron cursos de recapacitación o prácticas de tiro porque carecen de recursos materiales suficientes. A cambio de no revelar sus identidades, policías de diferentes jurisdicciones confiaron a Tiempo Argentino los obstáculos que deben sortear cotidianamente.

Un mes tiene alrededor de 720 horas, y un policía puede llegar a trabajar más de 400. El régimen laboral resulta maratónico y, tarde o temprano, termina afectando su salud física y psíquica. Dependiendo de las necesidades de la comisaría o del acuerdo verbal con el comisario, los hombres de azul llegan a trabajar unas 240 horas “ordinarias” en promedio. Además, deben sumarse las horas conocidas como CORES, obligatorias por falta de personal, y las POLAD (ver recuadro) que tienen un tope asignado de 120 horas cada una, aunque en la práctica no llegan a completarse.

El ex ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, calificó de “disparatado” este sistema, aunque señaló que durante su gestión hubo modificaciones sustanciales, y le reprochó al ex ministro Carlos Stornelli haber echado por tierra sus logros. “Para que todos trabajen ocho o 12 horas por día se necesita gran cantidad de personal policial porque no alcanza para hacer la rotación. Esto no se corrigió en ninguna instancia de planificación y quedó librado a la improvisación del jefe policial”, justificó el ex funcionario.

El magro sueldo de los efectivos no justifica ningún crimen, negligencia o exceso, pero hay que tener en cuenta que sin horas extras, un teniente de una comisaría de la zona sur del Conurbano, con 25 años de antigüedad, cobra un básico de 838 pesos y en total no llega a 2900 pesos. En tanto, un oficial egresado de la escuela de Investigaciones en la especialidad de Narcocriminalidad e integrante de un grupo operativo con cuatro años en la Fuerza cobra unos 2000 pesos y un básico de 397. A los problemas salariales se suman los de capacitación.

Según aseguró un especialista consultado por este diario, los policías no suelen chequear el arma que reciben en la comisaría. Inclusive, los cartuchos con los que están cargadas las escopetas. “Esto se debe al vertiginoso ritmo laboral que llevan, quizá la masacre de José León Suárez o el crimen de Baradero se podrían haber evitado”, indicó la fuente, al tiempo que agregó: “Ya no quedan especialistas de armas en las comisarías. Se nota mucho la falta de preparación de los agentes.” Miguel Rotella, padre de Lucas, asesinado de un escopetazo por la espalda en Baradero, aseveró: “Hay una ley no escrita de la policía que el tercer cartucho siempre es de plomo.”

La precarización es tal que no se respeta la legislación laboral vigente ni se permite la gremialización de los efectivos. El gobierno de la provincia conoce la situación, al punto que, a principios de julio del año pasado, el Ministerio de Trabajo bonaerense otorgó el premio Bialet Massé a una investigación de un grupo de abogados que denuncia esta situación. El informe, disponible en la Web de la provincia, se llama La nueva policía y los derechos del trabajador, y se realizó sobre la base de entrevistas a 56 policías de seis comisarías de La Plata. Reveló que la mayoría posee alguna patología, fundamentalmente estrés, depresión y agotamiento; la mitad no recuerda la fecha de su último chequeo médico; el 90% duerme sólo cinco horas o menos; y casi la totalidad de los encuestados sienten cansancio, sueño, irritabilidad e impaciencia durante el día.

La contención psicológica está mal vista dentro de la Fuerza. Uno de los efectivos de alto rango consultado por este diario expresó: “Yo maté a un par. Nunca se me apareció un fantasma pero nadie está preparado para eso. Terminás de llenar los papeles y hay que seguir laburando.” Lo mismo ocurre si el que muere es un compañero. (...)".

Más Leídas

Seguí Leyendo