Dicha preocupación se ve reflejada en el pago de los servicios públicos: un tercio de los consultados afirma que tuvo grandes dificultades para pagar las tarifas de luz, gas y agua.
En este contexto, los argentinos se muestran muy críticos de la marcha de la economía. Cerca del 70% manifiesta que la situación económica del país es negativa, uno de los valores más altos de la serie histórica. A su vez, casi 2 de cada 3 consideran que las condiciones empeoraron en relación a un año atrás.
Las expectativas favorables también disminuyen: el 30% opina que la economía mejorará, al tiempo que aumentan los que afirman que la economía seguirá igual (32%).
Esta magra performance económica afecta la popularidad del Gobierno. La aprobación de la gestión cae al punto más bajo de la serie histórica, siendo la evaluación positiva apenas del 28%. Los que más apoyan al Gobierno son los segmentos mayores de 55 años y los sectores de mayores ingresos (ABC1). En cuanto a la evalución negativa, llega a 72%. Cabe destacar que el 43% de los que votó a Cambiemos en octubre de 2017, evalúa la gestión de Macri como negativa, contra un 57% positiva:
En relación a las áreas de gobierno, lo que más se rescata son las políticas de transparencia y combate del delito impulsadas por el Ejecutivo Nacional. Contrariamente, lo más criticado tiene que ver con inflación y pobreza, seguido por el empleo y el manejo de la economía.
Con la excepción de Roberto Lavagna, el conjunto de dirigentes testeados tiene un saldo de imagen desfavorable, su imagen negativa es superior a su imagen positiva. En este contexto, y analizando la imagen neta, los dirigentes de mayor popularidad son: Roberto Lavagna (52%), aunque con un nivel de conocimiento comparativamente más bajo, María Eugenia Vidal (49%), Martín Lousteau (44%) Horacio Rodríguez Larreta (44%) y Elisa Carrió (42%).
Margarita Stolbizer y Cristina Kirchner son las dirigentes de la oposición mejor posicionadas en cuanto a imagen positiva, 40 y 39%, respectivamente.