El proyecto más modesto precisa una inversión de 100 millones de dólares para la remodelación del estadio, pero el más ambicioso es el que más interesa y generaría un cambio notable, en sintonía con la vertiginosa transformación que Horacio Rodríguez Larreta y el macrismo impulsan en la zona norte de la ciudad. Su último hecho destacado se conoció en noviembre: la venta de las dos manzanas de Libertador y Udaondo que pertenecían al Tiro Federal al consorcio Buenos Aires Landmark, del Grupo Werthein y la familia Sielecki en más de 151 millones de dólares.
Este portal, además, pudo saber que “hay una negociación político-inmobiliaria entre empresarios y la Administración Macri, que incluye a los Werthein y a Nicolás Caputo”.
Fuentes que forman parte de la negociación destacaron un detalle: “Es importante lo de Werthein porque cuando ellos estuvieron en La Caja, el presidente era D'onofrio, que viene del palo asegurador”.
Y Caputo fue el tipo que buscaron los empresarios".
“Lo cierto es que lo de River es fundamental para cerrar el proyecto Tiro Federal”, entienden.