Según lo investigado el gen resistente solo se encontró en muestras de suelo que tenían altos niveles de nutrientes, lo que refleja la presencia de heces de plantas y animales. Lo que implica que la bacteria fue probablemente transportada al medio ambiente gracias a otros animales y organismos que se transportaron hasta allí y no por desarrollo propio del bicho.
Lo que más preocupó a los científicos fue la ubicación de las bacterias, que sean resistentes al frío y en un lugar tan remoto y alejado de la población humana.
De todas formas David Graham tranquilizó las aguas con la siguiente afirmación: “Si hay un gen por ahí con resistencia, es casi seguro que hay un organismo que puede contrarrestar eso”. Con lo cual anunció que encontrar antibióticos no descubiertos en el suelo es una posibilidad, ya que así se encontraron los que hoy en día están vigentes. Sin embargo no hay que dejar de ver la lucha contra las bacterias con la gravedad que esta suscita ya que la resistencia es una realidad global que hay que combatir.