Una de las decisiones que sorprendió a todos fue el anuncio del cese de la producción del Chevy Volt, el híbrido que salió al rescate de la compañía tras su quiebra en 2009. Reuss confirmó que el Volt se dejará de producir durante este primer trimestre del año y ya no volverán a fabricar ni híbridos ni híbridos enchufables.
El ejecutivo calificó a los híbridos como "una contramedida para el motor de combustión interna" y mencionó que "todos los recursos de estos modelos serían redirigidos hacia autos completamente eléctricos". De hecho, adelantó que los ingresos de sus modelos más vendidos en la actualidad, como pick up tradicionales y SUV, serían usados para los próximos modelos de coches eléctricos.
Reuss también aprovechó para hacer una ligera mención a Tesla, sin mencionarlo directamente, al asegurar que "sus coches eléctricos serán rentables y no pondrán en riesgo el futuro de la compañía". Además, afirmó que "el enfoque de General Motors, en el mercado eléctrico incluirá modelos asequibles con al menos 483 kilómetros de autonomía, que, según sus investigaciones, "es el rango ideal para coches eléctricos".
Además del recién presentado Cadillac, GM quiere lanzar 20 nuevos modelos eléctricos en 2023, los cuales estarían disponibles para su comercialización en todo el mundo. Pero aquí un punto importante es que su nueva estrategia plantea un nuevo enfoque en China, que apunta a convertirse en el mercado más importante de coches eléctricos durante la siguiente década.