Las privatizaciones suelen ser aspiradoras de inversiones en todo el mundo. Bolsonaro espera que "rápidamente" ese plan arroje resultados por miles de millones de dólares.
Esto puede ser una dificultad para Mauricio Macri, ya que Brasil se convertiría en foco para los inversores, relegando a la Argentina.
Las oportunidades de negocios en el vecino país serían un mayor atractivo para las inversiones del tipo que Macri necesita para revertir a la economía recesiva, generando valor y puestos de trabajo.
En la Argentina, sin embargo, las oportunidades pasaron por el sector financiero, dados los altísimos rendimientos que generaron las tasas de interés que llegaron hasta el 74% el año pasado. Ese tipo de inversión, es de manual, sólo alienta a una economía contractiva.
De acuerdo a las estimaciones de Paulo Guedes, flamante titular de Hacienda, la economía brasileña podría expandirse hasta un 3,5% anual con las privatizaciones.El "superministro", como lo llaman, ya creó una Secretaría Especial de Privatización.
La meta es cortar la deuda pública en un 20% con un programa de privatizaciones que podría llegar a los 700 mil millones de reales, unos US$187 mil millones.