'Cosmopolitan' ha hablado con tres féminas sobre cómo prefieren tener sexo en un mundo que les da mensajes contradictorios sobre lo que realmente significa hacerlo duro en la cama.
Juega un papel clave en la excitación
Gemir, hacer ruido o gritar en la cama es una forma de expresarnos, básicamente te liberas y te dejas llevar; no hay nada que te tense.
Ya sea que estés autocomplaciéndote o en compañía de tu pareja, ser expresivo con lo que sientes hará que se note que lo estás disfrutando.
El punto es que este tipo de liberación hace que la relación sea más fluida: “Te desnudas frente a alguien, dejas que te toque, bese y comparta tu intimidad, entonces ¿por qué callarse? Comunicarse es algo crucial para saber qué los gusta, conocernos y sentirnos más cómodos”.
Una vez dejas de reprimirte experimentarás tu sexualidad de una forma 100% diferente. Te sentirás deseado/a, cómodo y seguro. "Realmente creo que fue la confianza que obtuve lo que me permitió ser más fuerte y tener sexo ruidoso. Creo que soy así de natural, pero me llevó un tiempo sentirme cómoda con los gemidos y el lenguaje caliente. Esta seguridad solo mejora mi experiencia sexual porque me permite reaccionar de la manera que quiero al mismo tiempo que hace que mi pareja tenga más confianza en sus habilidades", asegura la primera de ellas.
"Antes siempre estaba callada porque no quería que mis ligues se burlaran de mí o supieran lo excitada que me sentía en determinados momentos. En lugar de gritar, me aguantaba mordiendo una almohada o el brazo de la otra persona. Luego, una vez que finalmente estaba sola, comencé a soltarme, aunque poco a poco al principio. Empecé haciendo algunos gemidos tranquilos aquí y allá, y después, una vez que me sentí más cómoda conmigo misma, los gemidos y las cosas que decía en la cama se hicieron mucho más fuertes", afirma la segunda.
"Tras cumplir 18 años, fui a la universidad y realmente empecé a explorar mi sexualidad, descubrí que me gustaba gritar y ser ruidosa durante el sexo. Nunca decidí específicamente que quería intentar serlo; simplemente sucedió. Me estaba divirtiendo y probando cosas nuevas, me sentía aventurera y abierta y no tenía miedo de expresar lo excitada que estoy o lo bien que lo paso", dice la tercera.
Más y mayor placer
Justo en el momento en el que liberamos la tensión que hemos acumulado, y cuando todos los sentidos están disparados, todo es mucho más erótico. Lo que garantiza un orgasmo explosivo y sublime.
Puede ser un poco de mal gusto e incómodo para los demás, pero no importa. ¿Qué más da lo que piense la gente? Es su envidia la que hablará tras escuchar lo bien que lo pasas y lo poco que piensas en lo que crean los demás.
"Nunca he tenido vecinos que se quejen de lo ruidosos que somos durante el sexo. Por suerte, tenemos paredes bastante gruesas en nuestro apartamento y todavía no hemos escuchado nada de nadie. Sin embargo, en la universidad, mis compañeros de piso y amigos me escucharon más de un par de veces, pero eso nunca me impidió hacer lo que quisiera cuando estoy en ese momento", explica una de ellas.
"Nadie me ha dicho si me oyen o no, pero me da igual. Pero sé que pueden oírnos porque les oigo estornudar, así que si puedo escucharlos haciendo actividades tranquilas, sé que ellos pueden hacerlo cuando gimo escandalosamente. No he dejado de gritar por eso, pero a la mañana siguiente puede ser un poco vergonzoso bajar en el ascensor conociendo que saben lo que hice la noche anterior", comenta otra.
Mejorar la comunicación es importante
No hay nada mejor que el sexo cuando eres capaz de vivirlo plenamente y sin presiones. Disfruta de tu intimidad, cuida a tu pareja, habla con ella y busca qué es lo que más los excita cuando de relaciones sexuales se trata.
"Siéntete libre de ser tan ruidosa o silenciosa como quieras. Si no puedes serlo por la ubicación, paredes delgadas o si vives con otra persona, intenta usar una almohada para gritar o acuéstate boca abajo con la cara entre las sábanas. Cortarte puede hacer que te resulte más difícil disfrutar del sexo porque, en general, te estás conteniendo, lo que puede afectar la cantidad de placer que sientes. Además, olvida la presión de la gente cuando llegues al clímax. A veces es posible que solo necesites silencio y que te concentres en lo que estás sintiendo. Solo haz lo que sea natural para ti y diviértete en el momento", comenta.
"No pienses que eres una 'guarra' o 'fácil', o que suenas como una estrella porno. Las personas que avergüenzan a las mujeres por ser ruidosas durante el sexo son unas completos hipócritas porque la mayoría de la pornografía muestra a las mujeres que son fuertes y escandalosas durante el acto. Las empodera", añade la otra.