¿Qué dirán los intendentes si ello avanza? Para muchos puede ser una jugada beneficiosa si su gestión y control territorial es aceptada por sus vecinos. Otros correrían riesgo de perder la municipalidad, aún siendo oficialistas. Pero lo dicho: la estrategia se dirime en función de los intereses de Macri, quien además está seguro que el contexto económico de octubre próximo será mejor y hasta se anima a pronosticar que podría ganar en primera vuelta. Sí. Leyó correctamente.
A ello hay que sumarle un dato más. Un sector del gobierno, cercano a Rogelio Frigerio, viene insistiendo en la necesidad de ampliar la base de sustentación y que el compañero de fórmula de Macri sea Juan Manuel Urtubey, el gobernador de Salta. La lógica es la siguiente: en un contexto de polarización, de modo River-Boca entre Macri y Cristina, un binomio con un peronista obligaría a los integrantes de Alternativa Federal a tomar postura. Y no perderse en un tercer lugar. Especulaciones que se arrojan en los despachos del poder.
Desde el entorno del Salteño lo niegan de manera sistemática. Y aseguran que la decisión está tomada. Están dispuestos a ir a una PASO donde el rival a vencer es Sergio Massa.
Además, aseguran que la recorrida de Juan Manuel Urtubey por el conurbano bonaerense de la semana pasada que incluyó fotos con Joaquín De la Torre y Julio Garro, ministro e intendente de Cambienos, no abona la teoría de un acuerdo con el PRO.
Al contrario. Casualmente, ambos visitados provienen del peronismo y sus lazos están intactos. Varios hombres cercanos a De La Torre forman parte del “scrum” de armado de Urtubey.
El hombre que transita los municipios y suma dirigentes es Guillermo Piuma. Él conoce el paño desde hace mucho tiempo cuando sumaba experiencia al lado de Antonio Cafiero. No son muchos los que entienden la lógica del conurbano: antes de bajar a un distrito, existe un llamado al intendente del lugar.
Más allá que el jefe comunal pueda estar en un espacio político distinto. Crecer en volumen en el Gran Buenos Aires es clave para aspirar a ganar una elección. Los armadores de Urtubey aseguran que ya tienen, en este tiempo recorrido, un 10% de intención de voto. Y esto recién empieza.
Sergio Massa es quien mejor mide después de Macri y CFK. Este semana avanzó fuertemente en un posicionamiento más duro contra el gobierno. Armó el congreso del Frente Renovador y mostró músculo político. Hasta ahora, ninguno de sus posibles competidores pueden mostrar su estructura.
El dilema será el de siempre, poder ubicarse en el lugar exacto de oposición a Cambiemos sin ser devorado por la polarización. Sobre su futuro político también se ciernes especulaciones de todo tipo. En definitiva, es el juego de la política actual.