El efecto de la devaluación en los precios se reflejó en octubre, cuando frente al 5,4% que dio el IPC, los alimentos estuvieron por encima: 5,9%, mientras en el año acumularon 43,7%, 4 puntos más que el general.
En este período, la incidencia de los servicios y combustibles, según el INdEC, resultó casi neutra, inclusive un punto por debajo, no así el transporte que ajustó 58,7% en los 10 meses.
En el año electoral 2017, con el dólar atrasado, el IPC cerró en 24,8%, con los alimentos en 20,4%, los energéticos 16,6% y el transporte 17,4%, los 3 rubros representativos del 45,5% de la canasta que nada más que en el área metropolitana releva 320 mil precios.
En 2018, con el dólar atizando la inflación núcleo y la política tarifaria siguiéndole los pasos, ni siquiera el dique de contención que significó desactualizar salarios y jubilaciones (que se sitúan a mitad de camino) consigue aplacar la escalada de los precios, que en diciembre habrán duplicado a los del año anterior.
En el actual contexto, los bolsillos de la población se rebelaron. El INdEC detectó que en setiembre hubo una caída del 15,1% a valores constantes de las ventas en shoppings, mientras en supermercados bajaron 7,9%.
Tomando los 9 meses, los híper siguen con los números a favor (3,1%) pese a los resultados negativos del último trimestre, no así los súper, que en el interanual bajaron 0,2%.
La clave de este retroceso se encuentra en 2 datos:
-en el último mes la facturación de los autoservicios mayoristas creció 22% y
-el canal online de los propios supermercados la mejora fue del 58,7%, con lo que ahora escaló al 1,5% del total.
La mishiadura (que en el argot técnico llaman recesión) empezó a resquebrajar el frente homogéneo del club de los remarcadores, que integran las grandes cadenas de la producción y comercialización de la canasta básica alimenticia.
Se refleja sin tapujos en declaraciones a la prensa, como las que reproducen BAE Negocios y ámbito.com: "En los supermercados, la situación es terminal porque los proveedores nos matan con los aumentos. Incluso en más de una cadena se habla de cierre de locales y despidos", expresaron.
Y acerca de la reacción de los consumidores, destacan que se repite la variante de los meses previos, ya que "la gente compra en cantidades reducidas, aunque venga varias veces en el mes. Además, sigue comprando marcas más baratas", señalaron.
De acuerdo con el informe oficial, las mejores performances de las ventas en esta etapa de carencias, en comparación con el año pasado, estuvieron en rubros como perfumería y farmacia y juguetería, tanto en shoppings como en comercios del área metropolitana, con variaciones en más entre 30 y 40%.
Ayer, hoy y mañana
La radiografía de la canasta básica alimentaria identifica la convivencia de 2 conductas en la demanda:
-una urgencia coyuntural, de buscar las mejores oportunidades de precios, que relega de plano la administración de guerras de ofertas y promociones entre las distintas alianzas de las cadenas con los bancos que emiten tarjetas de crédito y se vuelca a mayoristas y mercados de concentración;
-un nuevo enfoque cultural a nivel global de la forma de consumir, que contrasta en el país la retracción del sistema convencional general en alrededor del 3% estimado para este año, con la tasa superior al 50% a la que se expande el comercio electrónico. Hitos del mercadeo online que arriba de otras latitudes, como el Black Friday, modelaron en Argentina su versión hacia el CyberMonday.
El reporte sobre el retail Omnichannel: Crecer con la reinvención del retail, que acaba de lanzar la consultora global Kantar Worldpanel, revela que en 2017 el 76% del alza en el valor del mercado (consumo masivo) procedió de canales fuera de los hipermercados y supermercados.
E identifica al e-commerce (+15%), los discounters (+5.2%) y los mayoristas (+4.4%) como los canales que marchan a la vanguardia de esa tendencia en ascenso, que hace resignar presencia a los clásicos hipermercados y supermercados, aún dominadores de la escena gracias al peso que tienen en países desarrollados.
Sin embargo, hacia 2020, predice Kantar Worldpanel, el 15,3% de los productos frescos de alta rotación, como los de huerta, lácteos y cárnicos, se venderá a través de aquellas 3 alternativas emergentes.
Hasta que los valores no se estabilicen por estos lares, si es que ello ocurre alguna vez, la frenética carrera que libra cotidianamente el consumidor para huir de la pistola remarcadora de los formadores de precios y lo mismo de la generosa lapicera de los reguladores del gobierno impedirá definir claramente en qué punto de esa transformación global nos encontramos realmente como sociedad.
La otra cara muestra, de acuerdo con los nuevos datos de Worldpay Inc., marca global en la tecnología de pagos, que el comercio electrónico móvil se viene con todo y en los próximos 4 años alcanzará los US$ 19.200 millones, a una tasa de crecimiento anual del 26%, siendo que en Argentina la penetración de internet abarca al 81% de la población.
Y, asimismo, en su Informe de Pagos Internacionales 2018, Worldpay señala que las tarjetas de crédito han sido el método online más utilizado en 2018, representando 26,7 % de las transacciones del mercado.