Además, la UEFA, el ente rector del fútbol europeo, mostró su consternación por lo sucedido. El presidente del organismo, el esloveno Aleksander Ceferin, quiso recordar especialmente el cuento de hadas que significó la consagración del Leicester en la Premier League hace dos años.
Las condolencias llegaron también desde las principales autoridades del Reino Unido.
La primera ministra británica, Theresa May, señaló en un comunicado que sus pensamientos están con las víctimas y sus allegados. “Las grandes muestras de dolor son una muestra de cómo aquellos que estaban a bordo del helicóptero tocaron la vida de mucha gente”.
El príncipe Guillermo, quien es presidente honorario de la Asociación Inglesa de Fútbol (FA), destacó los valores de Srivaddhanaprabha.
“Tuve la suerte de conocerlo durante muchos años. Era un hombre de negocios con valores muy firmes. Un hombre muy apegado a su familia y que apoyaba también una cantidad de importante de causas caritativas”, afirmó en un comunicado emitido por el Palacio de Kensington.
Por lo tanto, los jugadores del Leicester mostraron su dolor. “Estoy completamente devastado”, declaró el arquero Kasper Schmeichel. Y el delantero Jamie Vardy escribió: “Me resulta difícil encontrar las palabras adecuadas. Para mí eres una leyenda, el alma del Leicester”.
El accidente ocurrió al término del partido que el equipo local igualó ante West Ham 1 a 1. La aeronave abandonó el estadio desde el campo de juego, perdió el control y se estrelló a pocos metros, en el estacionamiento del recinto.
La explosión devino en un incendio de gran magnitud y no se registraron sobrevivientes, aunque la identidad de las víctimas sigue siendo una incógnita y la información se maneja con un hermetismo llamativo.
Los testigos señalaron que la hélice dejó de funcionar de golpe y que la aeronave empezó a dar vueltas sobre sí misma hasta estrellarse. De momento, se desconocen las causas del siniestro, aunque la Policía de Leicester tiene abierta una investigación.
En Tailandia, su muerte también causó conmoción. Muchos lo recuerdan con cariño por sus millonarias donaciones a hospitales, templos y organizaciones de caridad.
Aunque tampoco estuvo ajeno a las críticas. En el escándalo de corrupción que salpicó al Gobierno de Tailandia este año apareció su nombre y, según el “Bangkok Post”, Srivaddhanaprabha ha sido señalado por haber comprado relojes de lujo a un alto cargo político. También se acusa a los militares que se hicieron con el poder de proteger sus negocios.