Luego, la gestión del PRO tiene una mezquina política ante los eventos que heredó de terceros y no ha conseguido apropiárselos, tal como lo que sucede con la Movida Teatral de las 2 Orillas, a la que ha sometido a una mendicidad llamativa.
Sin duda que si Horacio Rodríguez Larreta lograse un reconocimiento genuino desde el ámbito cultural, obtendría una identidad propia bien diferente de la que tienen otros líderes del espacio PRO/Cambiemos, incluyendo a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.
En la Ciudad Autónoma, el ministro de Cultura es Enrique Avogadro (hijo), un Newman Boy que fue secretario de Cultura y Creatividad en el exMinisterio de Cultura de la Nación, que comanda el ex ministro hoy secretario Pablo Avelluto, de gestión menos que discreta.
Debajo de Avogadro se encuentra Viviana Cantoni, quien trascendió por crear su propio espacio "Artilaria. Cultura y Comunicacion", antes de dirigir los Festivales y Eventos del Ministerio de Cultura GCBA en los períodos 2007-2011 y 2011-2015.
Y debajo se encuentra la ex bailarina y coreógrafa Silvia Tissembaum, hoy a cargo de la dirección de Festivales.
Tissembaun/Cantoni/Avogadro iniciaron en estos días la 10ma. edición del Festival Buenos Aires Danza Contemporánea en la Usina del Arte, el espacio que Macri reconstruyó y convirtió en ícono de su concepción de la cultura.
Sin embargo, la convocatoria del evento luce escasa, si se trata de trascender el público específico, un objetivo que motivó, por ejemplo, el compromiso de actividades en los barrios donde el público sería protagonista.
Escaleras sin fin
El contraste con la Movida de las 2 Orillas es notable: con un presupuesto menos que magro consigue una capacidad de movilización superior, además de contar con el apoyo gubernamental uruguayo-chileno, donde se preguntan por qué es tan difícil conseguir sentar a la mesa a las autoridades argentinas.
Movida Teatral de las dos Orillas