En este sentido, la entidad manifiesta que no puede abandonarse el espíritu de la reforma, aprobada en el mes de diciembre pasado, y en especial el compromiso asumido en el marco del Pacto Fiscal con las provincias en materia de ingresos brutos, con fuerte incidencia en toda la cadena agroindustrial, la que además enfrenta día a día a las complejidades de los regímenes de recaudación con elevados costos financieros que genera la propia instrumentación al interior de las distintas jurisdicciones.
“Los empresarios están dispuestos a compartir esfuerzos y esperamos lo mismo del Estado para que el equilibrio fiscal se alcance más rápidamente y se preserve a las empresas, en particular las PYMES y economías regionales” expresó Daniel Funes de Rioja, presidente de COPAL. “No es posible postergar la reducción de Ingresos brutos y otras tasas, que en conjunto pueden representar hasta el 10% del costo de un producto”, amplió Funes de Rioja.
Asimismo, la entidad reitera la necesidad de mantener el Dto. 814, considerando que, en este contexto, ayuda a paliar, entre otras cosas, los costos logísticos para la comercialización de productos de economías regionales, que en algunos casos llegan a representar hasta el 30% de la facturación total, sin perjuicio de ser un incentivo para la “formalización” de empresas y empleo, particularmente en el interior del país.