De hecho, antes del secuestro y tortura de la docente Corina De Bonis, el CEC 801 en donde ella trabaja recibió tres amenazas. “Córtenla con la olla o van a ser boleta”, fue la primera advertencia por teléfono.
“Sigue ustedes”, fue el mensaje que llegó en una nota, una semana después. Y el 5 de septiembre, días antes del secuestro de Corina, les dejaron otra nota intimidante que decía: “la próxima olla es en Güemes y Roldán”, la dirección donde se encuentra el cementerio municipal de Moreno.
Al mismo tiempo, otras escuelas recibieron similares mensajes mafiosos. En la escuela primaria 31 y la 38 aparecieron pintadas en una pared donde se estaba preparando un mural para homenajear a Sandra y Rubén. “Dejen de hacer política, den clases”, fue la leyenda que dejaron.
En el jardín 925 una camioneta le sacó fotos a docentes que realizaban una asamblea en la puerta y en el jardín 906 volvieron a arremeter con una pintada que decía: “cuídense”.
Flavio Seliger, el director de la Escuela de Educación Estético Pablo Neruda, recibió una llamada el pasado viernes 14, advirtiéndole que se “deje de joder” y marcándole el camino que hacen sus hijos. El hecho fue denunciado por el titular de Suteba, Roberto Baradel.
Por todo esto, los abogados de Suteba Elizabeth Gómez Alcorta y Pablo Vicente presentarán las 25 amenazas ante la Justicia y pedirán que se investiguen distintas cámaras de seguridad, así como pedirán la entrega de los informes de antes de celulares de la zona en donde se secuestró a la docente De Bonis.