Con estas mediciones y de acuerdo con las proyecciones del FR, “la inflación de 2018 se encamina a ser la más alta de los últimos 15 años (incluso podría superar el registro de la crisis de 2001): los pronósticos más conservadores refieren a un piso de 40% para el año”.
“Los aumentos autorizados por el gobierno (siempre por encima de los salarios de los trabajadores) impulsaron la inflación, pero fueron los problemas en el frente cambiario, aún todavía a la expectativa de cuál será su desenlace final, los que enterraron definitivamente las posibilidades de alcanzar un sendero descendente para los incrementos de precios”, explica el trabajo.
“La inflación se mantendrá en valores elevados en lo que resta del año, sobre todo porque cada vez son más los precios de la economía que se encuentran atados al dólar, como el caso de las tarifas de los servicios públicos. De hecho, en septiembre se espera que la inflación supere el 5% mensual”, concluye el informe del IPC-Congreso.