Martín Bustos estaba acusado de participar en la red de abuso sexual. Cohen Arazi, en tanto, quedó involucrado en la causa debido a que su número de teléfono apareció en un listado de líneas que un futbolista de las inferiores de Independiente presentó a la fiscalía. Ponte, en tanto, estaba sospechado de grooming, es decir, de captar chicos a través de internet.
Según informaron fuentes judiciales, el tribunal de alzada entendió que no estaban probados los abusos sexuales y consideró que Bustos y Cohen Arazi debían ser imputados por corrupción de menores, delito que tiene previstra una pena mínima de 3 años lo que la convierte en excarcelable.
Los casos de abuso salieron a la luz a mediados de marzo, cuando un niño de 14 años se "quebró" ante el psicólogo de Independiente y describió que había mantenido prácticas sexuales a cambio de dinero con una persona mayor. A partir de este caso, el club presentó la denuncia y la Justicia comenzó a investigar llegando a identificar a al menos nueve víctimas.
Los primeros datos que arrojó la investigación que comenzó en marzo determinaron que no sólo había pagos en dinero para los chicos que eran captados, sino también ofrecimiento de ropa deportiva y botines, aprovechando así la situación económica de los jóvenes que vivían en la pensión.