Un mueble viejo hace de bombo, mientras un percutor manualmente fabricado marca el ritmo de esta bateria improvisada, que se encuentra ubicada en una esquina en el patio de la vivienda, de pisos de tierra, bloques y láminas de zinc. El músico, vestido con una remera y shorts, raídos y desgastados, y calzado unas ojotas de plástico,se muestra 100% concentrado en la interpretación de la pieza musical, mientras es grabado por la que suponemos es su madre.
Entre los comentarios, las personas intentan investigar el origen y paradero del chico para entre todos hacerle llegar una batería de verdad y ayudarlo con sus estudios, formación que lo ayudaría a salir de la pobreza extrema en la que vive junto a sus familiares.
"Pero de donde es este chico..hagamos una colecta y compremos una batería para este crack", comentó Miguel A. Aguilera, secundado por Arturo Ramirez Luquin: "No sé que me sorprende más, si la habilidad del niño, o el ingenio del adulto que tiene imaginación, excelente! Merecen que los apoyen".