Macri tiene previsto ir a Wall Street para intentar calmar a los mercados, aunque sabe que no lo logrará, tal como le ocurrió al ya despachado ex vicejefe de Gabinete Mario Quintana y el ministro Dujovne.
No son pocos los que especulan que Estados Unidos, el FMI y determinados fondos de inversión están esperando la finalización del G-20 para salir definitivamente del país por riesgo de default. En la city porteña son conscientes de eso.
La preocupación es la fuerte caída del peso argentino frente a cimbronazos externos e internos y eso difícilmente se logre superar emitiendo más deuda. Falta un perfil productivo, con una importante reforma tributaria y monetaria, que la Administración Macri no está dispuesta a afrontar por no puede y no quiere.
Macri no puede siquiera resolver, según FMI, vender las acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES porque está trabado judicialmente, por lo que ahora el organismo multilateral de crédito se propuso lograr la salida de fondos de inversión de la manera más ordenada posible.
Así las cosas, el mandatario y su equipo económico perdieron el control de la situación y sólo queda recorrer este último año y pocos meses, también, de la manera más ordenada posible.