No es la única mención a arreglos con la Policía: en el marco de la guerra interna de la barra de Boca, hay varias intervenciones telefónicas donde se dice que ya se arregló con el jefe de los operativos de los partidos en la Bombonera y con un policía de la División Eventos Deportivos para liberar zonas o arreglar plantarles pruebas a los rivales por el poder del paravalanchas. Así, por ejemplo, entre la página 56 y 58 de la resolución se leen escuchas telefónicas entre el Pelado Ovejero y una persona identificada presuntamente como Horacio Enrique, alias el Ninja, quien fuera barra de Boca, estrella del arte marcial MMA y custodio de varios famosos, según ese medio.
En el juicio oral por el doble crimen de Unicenter, tanto Ovejero Olmedo como Moreyra intentaron negar su pertenencia a “La 12”. Las escuchas los desmintieron. En el caso particular de Ovejero, pesó una en la que habla con “El Ninja” -otro miembro de la banda- sobre cómo Mauro Martín (líder de una facción) identificó ante la Justicia a la gente de su rival, Richard Laluz Fernández, a quien apodan “Pinta”.
A continuación damos a conocer la trascripción de las escuchas:
Pelado: Bueno, Mauro lo había mandado hasta la japi... El día que se lo llevaron, se lo llevaron por Mauro. Está bien. No se lo digas… simplemente es un comentario, por eso va para vos nomás. Está bien, vos sabés que yo tengo mis contactos, eh? A mí me llegó eso y me llegó por un poli.
Ninja: No, yo no hablo más con Mauro, si me dejaron tirado, papá.(...) Vamos a ver cuándo el Pinta arranca, yo le dije así, arrancá… a mí también me quieren del club. Yo no tengo una causa, gracias a Dios, no tengo nada, a mí me limpiaron todo, porque me limpiaron todo justo la semana pasada, no tengo nada, nada, porque viste, estoy sacando la visa para Estados Unidos.
En la charla ambos se alinean con "Pinta" (Laluz Fernández) en un inminente enfrentamiento.
Ninja: Yo ya tengo… me llevo dos, me llevo dos que me van a fijar la espalda y me llevo dos, dos sicarios, amigos míos. Que uno es… eh… está entrenando a uno para ir a pelear a Las Vegas, boludo. No sabés lo que es el negro.
Pelado: Vamos, así te quiero papá. Es tuya, es tuya y del Pinta, hoy, hoy querés coronar, la tenés que celebrar. Es hoy, es hoy así de sencilla.
Según rescata el fallo del Tribunal Oral Federal N° 1, el primero de septiembre del 2008 Ovejero Olmedo habla con un tal “Polaco”, “sobre la mala situación económica en que se encuentra este último debido a que unos negocios con gente de Brasil no resultaron como esperaba. En la conversación se alude claramente a negocios vinculados con estupefacientes”, señala el tribunal.
Polaco: El tema es que yo tengo, todavía tengo, treinta lucas en la calle, incobrables prácticamente y me queda esa mierda, la tengo ahí, intomable también porque si fuera buena me la tomaría yo boludo y estaría más contento.
En otra llamada, “El Pelado” habla con “El Pinta” sobre un robo tipo salidera bancaria en el que también va a participar el “Zurdo” Ovejero Olmedo.
Pinta: Bueno, dale boludo. Veremos, lo dejamos que salgan cinco cuadras, pum, le cruzamos la moto y chau.
Pelado: Y sí, boludo, vamos a concentrarnos en esto, si no tenemos nada para hacer.
Pinta: Listo, después le damos la astilla al zurdo, vemos la astilla que quieren estos y listo, boludo.
Siempre con Moreyra como “gatillo” y en moto, Ovejero Olmedo vuelve a reclutar gente, esta vez para un robo de piratería del asfalto.
Pelado: ¿Qué hacés mafioso?
NN: ¿Qué hacés millonario…?
Pelado: Qué te iba a decir… vos por zona sur sí podés, no? No estás en cartón.
NN: ¿Qué parte?.
Pelado: Quilmes, Calchaquí y 12 de Octubre, Calchaquí y 12 de Octubre, Calchaquí y Amoedo. Es un trayecto largo, desde el Jumbo de Calchaquí hasta 12 de Octubre para adentro a un banco, a un coban. Hay seis, siete semáforos, tenés para carretear.
NN: ¿Qué, va una platita por ahí?
Pelado: Cheque y niño, olvidate, una fortuna.
NN: Listo, nos cruzamos mañana.
Pelado: Frávega también.
NN: ¿Efectivo o las cosas?
Pelado: No, todo, todo… el fierro caliente va.
Todo funcionaba con un sistema bien aceitado. Y para la Justicia la muerte de los narcos colombianos solo fue un trabajo más para el polirrubro que manejaban los barras de Boca.