El primer nombre que surgió fue el de Ernesto Sanz, más tarde Alfonso Prat-Gay y por último Martín Lousteau. La historia que siguió a todo ello es conocida y super reiterada en las últimas horas.
El empoderamiento de la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, es un guiño para su amiga, Vidal, con quien comparte un trabajo permanente en la contención del conurbano, además de la cercanía lógica de ser la esposa de Federico Salvai, jefe de Gabinete en la provincia, y hombre de enorme confianza de la gobernadora.
Tiempo atrás, todos juntos viajaron al Vaticano donde escucharon al papa Francisco trazar un duro diagnóstico sobre el rumbo y destino del gobierno de Macri, de quien sutilmente les habría aconsejo tomar prudente distancia.
La tensión social en el conurbano es elocuente y relatada en estas páginas en varias oportunidades. Episodios recientes de intentos de saqueos en Tres de Febrero y Mar del Plata agitaron aún más las dudas que existen sobre desbordes más grandes mucho antes que en diciembre. Es aquí y ahora. Aunque la opinión de los intendentes difiere de quien la exprese.
Para contener, primero hay que saber
A diferencia de lo que sucede en el gabinete nacional, Vidal tiene en su equipo a personas que conocen con mayor detenimiento el Gran Buenos Aires.
No es casual que el ministro de Gobierno provincial e intendente durante 9 años del municipio de San Miguel, Joaquín De la Torre, fatigara el teléfono para conversar con la mayoría de los alcaldes, sobre todo los peronistas. Podría haber una foto conjunta en las próximas horas.
Todos ellos, sin excepción, venían de trazar un panorama muy complejo en una cena donde fue anfitrión Ariel Sujarchuk, alcalde de Escobar, a la que invitaron a Sergio Massa.
Hubo coincidencias en el diagnóstico pero diferencias en cómo plasmar lo que viene en el ciclo electoral 2019. Aunque esto último quede cada vez más lejos, en forma directamente proporcional a la crisis, que impone la agenda de la coyuntura. Por razones obvias.
Sergio Massa fue categórico en su análisis sobre las pocas posibilidades de éxito del gobierno nacional en este camino.
Él relató que mantiene conversaciones con María Eugenia Vidal. Sus vínculos más aceitados con el gabinete nacional se dan con Rogelio Frigerio, a quien vio en persona la semana pasada junto a Miguel Pichetto.
Es más: desde alguna usina cercana a Macri certificaban que la idea de Frigerio jefe de Gabinete de Ministros era un deseo más del peronismo que del propio oficialismo. Aún prevalece la urticaria del eje Marcos Peña - Jaime Durán Barba para sumar peronismo.
Si, finalmente, hasta se animaron a eliminar los ministerios de Salud y de Trabajo, dos creaciones de Juan Perón que ni los gobiernos militares bajaron su rango a secretaría de Estado.
El conurbano es un polvorín. Pero aún hay contención. “Cuando debiéramos estar ocupados en otras cosas, ahora nos dedicamos todo el tiempo a estar en la calle y monitorear la situación”, plantea un intendente que participa activamente de las reuniones del peronismo bonaerense.
Además, se cree que las posibilidades de saqueo van a disminuir en función del control que los jefes comunales tengan de su territorio. Y por ello apuntan a zonas “grises”. Una de ellas la ubican en la frontera entre Morón y Tres de Febrero. También la mirada se posa sobre el municipio de Moreno y algunos puntos de la 3ra. Sección Electoral.
Contacto permanente entre intendentes y policías para seguir de cerca la situación. También con las autoridades de los departamentos judiciales bonaerenses que reciben información. Hay alerta.
Por ello, se convierte en clave el eje Vidal- Stanley. Es más, hay quienes se animan a arriesgar más. Si todo sale bien, empiezan a barajar esos nombres para encabezar fórmulas en 2019. La reciente encuesta de Raúl Aragón lo certifica. Aún en este panorama, la gobernadora Vidal sigue siendo la que menos recelo despierta entre los votantes.
Hoy, ella sería la única que podría garantizarle una 2da. vuelta al gobierno de Cambiemos. Claro, esto es hoy. Mañana quien sabe en la Argentina de la tormenta y los imponderables.