El economista considera que la situación de los emergentes hoy es una derivación de las decisiones en política económica que ha tomado Presidente estadounidense, Donald Trump. El mandatario anunció recortes de impuestos al tiempo que no anunció un gran recorte del gasto público, expuso Korn ante Urgente24.
De esta manera, con el aumento del déficit, USA precisó tomar más deuda. Subió la tasa a la que rinden los bonos estadounidenses, dado que a partir de ese momento fue más rentable invertir en un bono de USA. Los inversores de otros países prefirieron vender sus bonos o acciones de otros países para comprar deuda estadounidense.
Por ejemplo, un inversor japonés que tenía plata invertida en bonos de Bangladesh, Brasil y Turquía, prefiere en ese momento invertir en bonos de USA que pagan una tasa más alta. Vende sus bonos de Brasil, le dan reales, que luego vende para comprar dólares (eso hace subir el tipo de cambio dólar americano/real brasilero), y con los dólares compra bonos del tesoro americano.
"El mercado ajusta todo el tiempo y de forma automática e instantánea", explica Korn.
Casi todas las monedas del mundo se depreciaron contra el dólar americano.
"Mientras el real brasilero, el rand sudafricano, el rublo ruso y la lira turca se sigan depreciando contra el dólar americano, el peso argentino también se va a seguir depreciando. No hay nada que ni (Mauricio) Macri ni nadie pueda hacer para evitarlo. Se puede trabajar para desacelerar la caída, pero frenarla es imposible", dijo Korn.
Un caso interesante es el de Chile, que no cayó en el batacazo. Sucede que el país "no tiene problema fiscal. A mayor déficit fiscal, más frágil sos. Los inversores internacionales venden todos los emergentes, pero especialmente los más frágiles", explicó Korn.
"La receta clásica para una crisis emergente requiere una gran dosis de deuda y una burbuja de crédito interna, incluyendo una mala asignación de capitales hacia proyectos poco rentables o especulación financiera. A eso hay que agregar un sector financiero débil, déficit de presupuesto, déficit de cuenta corriente, altos niveles de deuda de corto plazo y reservas interncionales inadecuadas. Por último, se sazona con base industrial pequeña, excesiva dependencia de las exportaciones de commodities, debilidad institucional, corrupción y falta de liderazgo político y económico", escribió Satyajit Das de Bloomberg, en una traducción del artículo publicada en el chileno Diario Financiero.
"Basado en estos criterios el número de mercados emergentes en riesgo se extiende mucho más allá de Turquía y Argentina. El endeudamiento total de los mercados emergentes aumentó de US$ 21 billones (millones de millones), equivalente a 145% del PIB, en 2007 a US$ 63 billones, lo que representa 210% del PIB en 2017. El endeudamiento de empresas no financieras y hogares se deisparó. Desde 2007, la deuda en moneda extranjera de estos países se duplicó a cerca de US$ 9 billones. China, India, Indonesia, Malasia, Sudáfrica, Chile, Brasil y algunos países de Europa del Este tienen deuda en moneda extranjera por entre 20% y 50% del PIB", escribió Das. "En total, los deudores emergentes deben repagar o refinanciar cerca de US$ 1,5 billón en 2019 y otra vez en 2020. Muchos no están registrando ingresos suficientes para cumplir estos compromisos."