1 Desecha el complejo de culpa
Entiende que somos humanos, este es uno de los primeros grandes cambios que debes hacer. Por ende no somos “seres perfectos”, entonces deja de intentar constantemente serlo.
De acuerdo con Brigid Schulte, autora de Overwhelmed, el tratar de satisfacer, sobre todo, simultáneamente genera culpa, frustración y ansiedad. Sentimientos que abruman.
2 Organiza los pendientes
La organización y la planificación es la clave del éxito. Cuando estás tan abrumado que ni sabes por dónde comenzar, lo mejor es que hagas una lista de pendiente.
Así evitas que se te olvide algún asunto importante, o pensar constantemente en todo lo que le falta por hacer. Al escribirlo aclaras tu mente y buscas las soluciones que más se adaptan a tu necesidad.
3 No todo se puede controlar
Aunque queramos y creamos tener un poder supremo. Siempre hay algo que se escapará de las manos.
Ejemplo, los empleados que comen en su lugar, llegan temprano y se van tarde son las que se valoran; en cambio si deciden salir temprano experimentan una sensación de culpa y ansiedad. De acuerdo con Schulte ésta es una forma de presión social.
4 Toma recesos breves
Cuando estás tan cargado de responsabilidades, una de las mejores formas de drenar es tomar recesos breves.
Dedícate uno o dos minutos periódicamente a pararte, estirarte y respirar profundo. Líbrate de la tensión acumulada.
5 Sigue reglas básicas de conexión
De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología, la tecnología puede consumir buena parte del tiempo que le dedicas a tu familia y hasta a tus vacaciones.
Razón por la cual debes desconectar el teléfono celular al llegar a casa, o determinar ciertos horarios para responder llamadas. Comunícales estas reglas a los demás para que evites conflictos.
6 Delega responsabilidades
Delegar es una forma de liberarte y de soltar. No es necesario que acapares todo en la oficina, y de ser así, pide ayuda.
Para Schulte esto se puede ejemplificar en las relaciones de pareja, ya que a través de la plática se puede decidir quién puede hacer el quehacer o cuidar a los niños. Dividir las tareas evita el agobio.
7 Conócete a ti mismo
Aunque la gran mayoría somos capaces de identificar cuando nos sentimos agobiados y abrumados, muchas personas pasan por alto esto.
Es necesario que aprendas a percibir cuando empieces a sentirte abrumado; ejemplo, te irritas o tomas decisiones impulsivas. Una vez que lo has identificado puedes evitar que se salga de control a través de realizar actividades que te relajan: caminar, ir al baño a hablar por teléfono.