Ese día nació LOR Radio Argentina, la primera estación de radiodifusión del país. Alrededor de 50 personas escucharon la ópera que sonaba en el Coliseo desde sus hogares (los que poseían una radio a galena) y hay rumores que dicen que un navegante en el sur de Brasil llegó a escucharla. El presidente entonces, Hipólito Yrigoyen, felicitó a los cuatro "locos" por la hazaña.
Al día siguiente, el diario La Razón publicó: “Alguien tuvo la feliz ocurrencia de colocar en lo alto de la sala, del Teatro Coliseo, un micrófono potente y anoche, una onda sonora onduló vermicular, de las 21 a las 24, por el espacio, como cubriendo su sutil collage de armonías, las más caprichosas, ricas, grávidas de nobles emociones, a la ciudad entera. Lo de anoche fue más que eso, a la maravilla científica, sumose la delicadeza conmovedora que entrañó el pensamiento de quienes lanzaron al espacio –sin finalidad interesada alguna- todo el tesoro estético que encierra la partitura de Wagner. Buenos sembradores echaron puñados de emoción al espacio, para que recogiesen cuantos de ella pudiesen tener hambre y sed. Y a fe que los beneficiados habrán podido creer que esas notas, divinas, venían del cielo”.
A partir de ese histórico día, los "locos" continuaron realizando emisiones. Al día siguiente, se transmitieron las óperas Aída, Parsifal nuevamente y, a la noche, Iris.
Hay quienes dicen que esta fue la primera emisión de radio de la historia, porque las anteriores tenían un carácter experimental. Además, si bien en otros lugares del mundo se estaban realizando emisiones, esta fue la primera vez que estaba dedicada al público abierto: lo anterior fue "radiotelefonía" y los "locos de la azotea" crearon la "radiofonía".