Dora Barrancos, investigadora (socióloga e historiadora), sostiene que había pocas feministas peronistas, ya que casi todas pertenecían al socialismo, adherían al librepensamiento o eran liberales. Según ella, la figura de Evita expresa una “contradicción extraordinaria” por su postura sobre las mujeres y su enfrentamiento abierto con el feminismo.
Según ella, en ese período de la historia, había grupos que rechazaban al feminismo en todos los sectores: en las izquierdas, en las derechas, y en el peronismo también. Evita sostenía que las feministas "querían ser hombres" y, por eso, dejaban de ser mujeres.
Eva Perón tuvo un rol importante en el acceso de las mujeres al sufragio. En muchas ocasiones, les dirigía su discurso a las este sector y hasta fue la fundadora del Partido Peronista Femenino (una rama enfocada en el rol de las mujeres en la política).
Si bien todas esas medidas tenían como objetivo otorgarles a las mujeres un rol importante en la política, esto es lo que ella opinaba del feminismo: "Ni era soltera entrada en años, ni era tan fea por otra parte como para ocupar un puesto así que, por lo general, en el mundo, desde las feministas inglesas hasta aquí, pertenece, casi con exclusivo derecho, a las mujeres de ese tipo… mujeres cuya primera vocación debió ser indudablemente la de hombres", escribió Eva, "parecían estar dominadas por el despecho de no haber nacido hombres, más que por el orgullo de ser mujeres".
Con respecto al voto femenino, algunos argumentan que otras mujeres llevaban años luchando por ese derechos y que el rol de Evita en la ley fue el de "sumarse" a la campaña "a último momento". Entre los "mandatos" del Partido Peronista Femenino, estaba el siguiente: "Serás buena esposa y buena hija; mejor madre y maestra". A muchas feministas, en realidad, esta expresión no les cae muy bien.
Por estas razones, en parte, hay quienes dicen que la mujer no portaría, como lo hace en el brazo de Rial, el pañuelo del aborto. La verdad es que nunca lo sabremos.