“Estos problemas ponen en serio riesgo la salud de los alumnos y trabajadores de la Educación, por eso es necesario que el Gobierno Provincial escuche nuestros reclamos de una vez por todas y trabaje para garantizar condiciones dignas de enseñanza y aprendizaje”, manifestaron.
Algunos datos del informe:
> Instalaciones de gas: según el relevamiento, en un 75,6% no se controlan sistemáticamente las instalaciones de gas en las Escuelas. En un 67,1% los artefactos no se encuentran en buen estado de conservación y funcionamiento. Y, en un 61,3% las instalaciones de gas no se encuentran en perfecto estado de conservación y funcionamiento.
> Instalaciones de agua: el informe sostiene que en un 75,1% no se realizan análisis físico-químicos del agua en las Escuelas. En un 69% no se realizan análisis bacteriológicos. Y en un 50,6% no se realiza la limpieza de tanques
> Instalaciones de electricidad: el estudio afirman que en un 79,2% no se realiza comprobaciones preventivas de las instalaciones en forma periódica por autoridades competentes. En un 72,2% las instalaciones eléctricas no se encuentran en perfecto estado de conservación y funcionamiento. En un 57,5% no se realiza la reparación y/o sustitución de artefactos eléctricos defectuosos.
> Estado de infraestructura: el relevamiento indica que en un 72% las paredes no se encuentran en perfecto estado de conservación. En un 76,3% los techos no se encuentran en perfecto estado de conservación.
Bajo este marco, desde el Frente de Unidad Docente (Suteba, FEB, Udocba, AMET y Sadop) pidieron una “urgente convocatoria a Paritarias” por parte del Gobierno Provincial.
“Exigimos que los funcionarios realmente den respuestas a todos los reclamos que presentamos en cada una de las reuniones paritarias. El alarmante estado de los edificios escolares bonaerenses es una de las tantas denuncias que presentamos todas las veces que somos convocados, entre otras cuestiones”, aseguraron.
“Exigimos respuestas inmediatas, la Escuela Pública no puede esperar y no queremos atravesar más situaciones dolorosas, como la que sufrieron Sandra y Rubén, en nuestros puestos de trabajo”, concluyeron.