Los fundamentos son válidos:
- es la dirigente de perfil peronista que mejor mide en la Provincia;
- los intendentes, preocupados por mantener números favorables en los Consejos Deliberantes, es posible que terminen jugando con Cristina;
- la idea no es tanto regresar, como desalojar a Macri, para lo cual es indispensable ganar la provincia, donde está la figura estrella del macrismo;
- Cristina es la única que podría ganarle a María Eugenia Vidal;
- Vidal viene cayendo en las encuestas, sobre todo por el fuerte impacto de los tarifazos en la provincia;
- las consecuencias de la crisis golpean fuerte en la provincia;
- el escándalo de los aportantes truchos a la campaña de Cambiemos bonaerense, que impactó en la credibilidad de Vidal, sería otro empujón...
... pero principalmente, porque se trata de una elección que se gana por un sólo voto, sin necesidad de segunda vuelta. Un balotaje presidencial con Macri u otro candidato, no le aseguraría un triunfo a Cristina, según los consultores.
En cambio, si se postula en la provincia, con su caudal de votos, ayudaría a que se imponga un candidato de su propio espacio o aliado (no descartan una suerte de unión de sectores peronistas).
En este marco, no extraña el giro de Cristina para seducir al PJ bonaerense, invitando a los intendentes (ansiosos por blindar la gobernabilidad de los Concejos Deliberantes) al acto del 11 de agosto en Ensenada, que tendrá a Máximo Kirchner como orador central.