La gobernadora Vidal se fotografió esta semana con un pañuelo de quienes están en contra del aborto. En la era de la “política fotogénica”, suficiente gesto para abrir el camino de las interpretaciones. Ahora, ¿por qué puede resultar clave la pelea con la Iglesia Católica en términos electorales? Vayamos al ejemplo del 2015.
En aquella ocasión, cuando la disputa en el mayor territorio del país se dirimía entre Aníbal Fernández y María Eugenia Vidal, el rol de la Iglesia fue trascendente para volcar la balanza a favor de la actual gobernadora. En cada parroquia se militó el voto para Vidal, que no era para Macri pero que sí intentaba poner un freno a lo que hubiera sido una gobernación de Fernández con lo que ello implicaba en la mira de los sacerdotes de los barrios. Sobre todo de los curas denominados “villeros” que tienen claridad sobre la realidad social del conurbano donde el consumo de paco y otras drogas pone en jaque a toda una generación. De allí que se explicá el alto nivel de corte de boleta que le permitió a Vidal acceder al sillón de Dardo Rocha.
Dicha militancia de los curas párrocos, guiados por los obispos de cada diócesis, resultó parte vital para la nueva conformación del poder en la provincia.
¿Cuál sería la actitud ahora?
¿Podrá Vidal despegarse de Macri en ese sentido, tal como le habría sugerido Francisco en su encuentro en el Vaticano?
El tema ahora es mucho mal álgido que en aquel entonces. Se pone en juego mucho más con el avance de esta ley. En el país del Papa que se apruebe el aborto parece ser una afrenta muy difícil de poder saldar a futuro. El final de esta historia tendrá impacto electoral en el conurbano. No hay dudas que será así. Aún resta saber cuánto y qué magnitud.
La reciente misa en la Basílica de Luján, y las expresiones en los Tedeúm de Tucumán y La Plata son más que elocuentes. La Iglesia se endureció y hoy está compuesta en su conducción por el esquema que más quería el papa Francisco. Es cierto que hay observadores que coinciden en afirmar que si se hubiera militado antes en cada parroquia barrial la oposición al aborto quizá el efecto en la gente hubiera sido mucho más contundente. Ello sí sucedió en 2015.
El otro frente abierto que aún tiene la gobernadora María Eugenia Vidal es con los docentes.
También muchos de ellos fueron clave para las elección del 2015. Es larga la lista de trabajadores de la educación que se anotaron como fiscales voluntarios para cuidar los votos de Cambiemos. La esperanza de aires nuevos en la política argentina era muy fuertes. Hoy no todos ellos piensan de la misma manera. Y en ello hay que diferenciar la puja gremial con lo que sientes hoy muchos docentes que no se ven reflejados en la pelea de Roberto Baradel y la mandataria provincial.
El tiempo y la realidad económica parecen darle la derecha al reclamo sindical que se negaba a cerrar una paritaria del 15 por ciento cuando hoy la inflación ya está en ese número.
Será otro sector para volver a reconquistar. No son equidistantes con la Iglesia y sus fieles católicos. Pero será para tener en cuenta a la hora de pensar la estrategia del oficialismo. Quizá esta vez no alcance con la frase de Jaime Durán Barba cuando dijo que el Papa Francisco “no mueve más de 10 votos”. En el conurbano no piensan lo mismo. En espeical en los barrios más humildes.