Con el impulso del discurso de Rubinstein, los diputados del oficialismo que votarán a favor de la despenalización harán esta tarde una foto frente al palacio legislativo junto con funcionarios, otra forma de meter más presión a los indecisos de su propio espacio. Luego, organizaciones de la sociedad civil entregarán 150.000 firmas en contra del proyecto de legalización, elaborado por la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
En esa presentación asistirán unos 11 diputados del oficialismo, entre ellos, la presidenta de la Comisión de Salud, Carmen Polledo uno de los comités asesores que organiza el debate por el aborto.
La Grieta en Cambiemos quedará muy patente.
De la foto frente al Congreso participarían el presidente de PRO a nivel nacional, el senador Humberto Schiavoni; el ministro de Cultura, Pablo Avelluto; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; la titular de la Oficina Anticorrupción (OA), Laura Alonso; el subsecretario de Juventud, Piter Robledo, y la directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Fabiana Túñez, entre otros.
Según el diario La Nación, sumará su respaldo Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos. Hay gestiones para sumar a los ministros Lino Barañao (Ciencia) y Adolfo Rubinstein (Salud), pero todavía no están confirmados.
La foto ya generó quejas entre los oficialistas que están en contra del aborto: "Logramos terminar las audiencias con mucho respeto y sin pelearnos dentro del interbloque Cambiemos. Reinó la cordialidad. Me daría mucha pena que una foto, que en realidad es una acción partidaria, empañe este clima. Esto no fue lo convenido en el encuentro nacional del partido", dijo la diputada del PRO Cornelia Schmidt-Liermann.
Cuando el Gobierno nacional decidió habilitar el debate por el aborto en el Congreso de la Nación, anunciado por Macri en marzo pasado durante la inauguración de las sesiones ordinarias, calculó que esa discusión mantendría ocupada a la sociedad lo suficiente como para tapar los problemas económicos hasta que llegara el mundial de fútbol y en el segundo semestre vendría la recuperación económica.
De hecho el cronograma del debate por el aborto se diseño para que coincidiera con el inicio del mundial. Se votará en recinto el 13 y el 14 es la ceremonia inaugural de la competencia.
La jugada era de alto riesgo porque, además, se alzaría en contra la Iglesia Católica y un sector de votantes de Cambiemos.
Con el Papa Francisco no había expectativas porque la relación ya era mala.
Pero la jugada no salió bien. La economía terminó tapando el debate por el aborto. La cuestión tarifaria se posicionó en el centro de la escena junto con la decisión de buscar un acuerdo con el FMI tras la corrida cambiaria de mayo.
Y para peor, se generó una grieta en el interbloque Cambiemos en Diputados que profundizó el discurso del ministro de Salud, lo que tendrá que reparar la Casa Rosada de cara a los debates que se vienen en el Congreso, una vez que se cierre el acuerdo con el Fondo Monetario.
La decisiva intervención del ministro Rubinstein: