Otro aspecto de las turbulencias de los últimos días es el aumento de la suba de las tasas de interés. El correlato de pagar mejores rendimientos a los instrumentos en pesos es una suba del costo del dinero para préstamos. Los principales afectados son las pequeñas y medianas empresas que necesitan de ese recurso para financiarse. Pero no será el único sector. "Obviamente, el crédito ya esta encareciéndose, y esto afecta mucho a uno de los dinamizadores del consumo que tuvo el 2017. Es una realidad, que tanto el crédito prendario, personal o hipotecario van a sufrir si esta suba de tasas se prolonga mucho en el tiempo", estimó el economista Amilcar Collante, en declaraciones a Portfolio Personal.
El costado político no escapa a esta jornada. No son pocos los economistas que ven el germen de los sobresaltos con el dólar a la conferencia de prensa del 28/12 que encabezó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para anunciar la correción al alza de las metas de inflación para este año. La sensación generalizada es que ese episodio sólo puso en tela de juicio la independencia del Banco Central desatando la incertidumbre. "Los costos de meterse con la autonomía del BCRA para un gobierno que vende en simultáneo bajar la inflación, que tiene restricciób externa y 11% de Lebacs a PIB. Volvemos al mismo TCR (Tipo de Cambio Real) del "28D", con más tasa de política monetaria, más inflación, mayor riesgo país y menos reservas", apuntó Federico Furiase, director de la consultora EcoGo.
El esfuerzo oficial pasa por desdramatizar la situación. Peña dijo temprano que la suba del dólar "no nos tiene que asustar". En los más críticos ven al jefe de Gabinete como responsable de la crisis por impulsar la suba de tasas de manera prematura, algo que Federico Sturzenegger aceptó y ahora trata de desandar. El presidente Mauricio Macri jamás se desprenderá de su hombre de mayor confianza en el Gabinete. Pero, ¿saltará algún otro fusible?