El artículo publicado en la revista Scientific Reports no hace referencia al descubrimiento de un nuevo órgano ni sugiere que el Intersticio pueda ser considerado como tal. Los autores aseguran que la anatomía y composición del espacio intersticial entre las células se entiende cada vez mejor, si bien su localización y estructura es descrita vagamente en la literatura científica.
El polémico estudio no hace referencia al descubrimiento de un nuevo órgano, sino que esta aseveración ha sido difundida por el servicio de noticias Eurekalert!
Mediante una técnica microscópica que muestra tejidos vivos en lugar de fijados, los autores describen la anatomía e histología de un espacio lleno de líquido, previamente no identificado aunque extendido y macroscópico. Una nueva expansión y especificación del concepto del intersticio humano. Expandido, pero no descubierto.
El problema es que el espacio intersticial es conocido desde hace al menos 200 años y los expertos no tienen tan claro que se pueda considerar un órgano.
“La idea de que este es un ‘órgano nuevo’ o que el estudio ha descubierto algo nuevo y ‘previamente no identificado’ en el cuerpo humano es claramente falsa”, asegura a el investigador de la Universidad de Chicago Mark Westneat, que no ha participado en el trabajo. “Hay miles de publicaciones al respecto y los cirujanos lo conocen bien”, añade.
También el investigador de la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai (Nueva York, USA) y coautor del estudio, Neil Theise, ha respondido a las críticas asegurando que el intersticio “nunca ha sido descrito con tanto detalle”.
Otros medios se han hecho eco de las dudas despertadas por el estudio. “Los únicos órganos que se hacen estos días son los que aparecen sobre el escenario y hacen música”, aseguraba a The New York Times el director del Laboratorio de Anatomía Humana de la Universidad Rush (USA), James Williams.
El investigador del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas (USA) Anirban Maitra pedía cautela en un artículo publicado en The Scientist. “Es justo decir que histólogos y patólogos saben desde hace mucho que hay un espacio intersticial y que este contiene líquido. La afirmación de que se trata de un órgano hasta ahora desconocido, el más grande hasta el momento, parece forzada”.
La conexión del Intersticio con las metástasis que forman algunos tumores, no obstante, ha pasado desapercibida.
“La mayoría de biólogos sería reticente a llamar ‘órgano’ a desiguales espacios microscópicos que contienen fluido entre tejidos. Por esa definición, la cavidad abdominal y la pleura también lo serían”, continúa Maitra. En cualquier caso, no es la 1ra vez que se bautiza así al intersticio.
Novedad o no, órgano o no, el artículo de Theise sí incluye información interesante sobre el intersticio, a menudo olvidado.
“Tanto el estudio como la nota de prensa hacen afirmaciones falsas, pero es en general un buen artículo con nuevos datos valiosos”, dice Westmeat. Por ejemplo, los autores proponen que la conexión entre el Intersticio y el sistema linfático podría explicar cómo algunos tumores forman metástasis tan rápido una vez que alcanzan este espacio. Por ello, investigadores como Williams lamentan que el ruido del ‘nuevo órgano’ nos distraiga del verdadero interés del descubrimiento.