
Con los Papeles de Panamá se descubrió que Mauricio Macri fue director de Fleg Trading Limitada, Kagemusha S.A., y Opalsen, fundada en Uruguay, vinculada a Sevel S.A., la terminal automotriz del Grupo Macri.
Opalsen fue creada para triangular la importación de vehículos a la Argentina con un pago de impuestos sustancialmente menor. Sevel exportaba autopartes al Uruguay y cobraba supuestos reembolsos para traerlas como autos armados. La por entonces DGI (hoy Afip) descubrió y denunció la maniobra, donde se evadieron U$S 55 millones con la comercialización de 15.000 unidades.
Ante esto, Franco Macri y Mauricio Macri fueron procesados por contrabando en 1994, hasta que la Corte Suprema de Justicia de la Nación les permitió zafar.
Un magistrado de la Cámara Federal de San Martín, consideró a Opalsen una "ficción jurídica".
Con la investigación en curso, los Macri abonaron el capital de la deuda por la evasión impositiva, ya que mediante el decreto 493/1995, Domingo Cavallo y Carlos Menem les condonaron los intereses.