Zaffaroni, en tanto, cuestionó la investigación en su contra , y ante los pedidos de apartamiento a su cargo, dijo que no va a renunciar al organismo internacional. Uno de ellos fue el propio ministro de Justicia, Germán Garavano, quien lo acusó de presentar una "visión antidemocrática" y opinó que tras lo dicho "no debería seguir formando parte de la CIDH".
"No voy a renunciar a la Corte Interamericana. ¿Por qué tendría que renunciar? ¿Qué es esto, Venezuela? Piden mi cargo porque hago una crítica al Gobierno y estoy advirtiendo que se puede producir una situación de violencia, y que hagan algo para evitarla", argumentó Zaffaroni en diálogo con Futurock.
En la misma línea, el juez sostuvo que el gobierno de Mauricio Macri "tiene a los principales candidatos de la oposición presa con una prisión preventiva que no se sostiene jurídicamente de ninguna manera. No les basta con interferir en la justicia nacional y ahora tienen que interferir en la justicia internacional. Eso es matar al mensajero. Reconozcan una situación crítica".
"No soy golpista en lo absoluto y es imposible hoy en Argentina producir un golpe de Estado, es absurdo que me digan golpista. Un golpe de Estado al viejo estilo no se va a producir ni tampoco hay ninguna fuerza política ni social con capacidad de desestabilizar al Gobierno. Lo único que los puede desestabilizar es su programa económico, que va muy rápido hace una situación crítica", señaló.
Previamente, Zaffaroni había ratificado sus dichos iniciales al sostener: "Si se van antes vamos a tener menos deuda, vamos a poder resolver el problema". "Es un deseo, puede ser que se vayan en 2019, total hay un año de diferencia, pero esto nos está llevando a una catástrofe social", agregó.