“Las fotos de unidad de la oposición no son un tema que nos genera por ahora tanta preocupación, nuestro futuro político va a depender de lo que hagamos en principio nosotros”, sueltan en la cercanía de María Eugenia Vidal y critican la imagen de
Roberto Baradel y Pablo Moyano en la cumbre del PJ en el Partido de La Costa, aunque en algún punto sostienen que esas cuestiones hasta favorezcan en algún punto.
En medio todos estos temas están ya los cálculos locales que nunca se pueden desenganchar de lo nacional y provincial. En Cambiemos saben que la próxima elección será la mejor y última gran oportunidad de seguir proyectando presencia territoriales. Y se ilusionan con triunfos en distritos como Ituzaingó, Hurlingham, Avellaneda, San Martín, Malvinas Argentinas y Escobar como algunos casos puntuales.
A diferencia de los que manifiestan que la casi única clave de los éxitos electorales es el avance de la marca Cambiemos, en el equipo de Vidal le dan preponderancia a quienes tienen peso territorial. Sean intendentes o lo hayan sido. Por supuesto que los números también juegan su rol importante a la hora de definir candidatos.
Se podría decir que a esta altura, el mapeo de posibles postulantes está bastante definido. Podrá haber alguna sorpresa pero no será común denominador. Cómo tampoco habría internas en aquellos sitios donde los jefes comunales están consolidados.
“¿Si María Eugenia Vidal puede ser candidata a presidente? Depende de la decisión de Mauricio Macri”, sostienen cerca de Vidal. El juego sobre ese misterio será comidilla habitual en los tiempos que vienen.