El Real Madrid no reaccionó y se fue al descanso entre abucheos de su propia hinchada, cada vez más harta de lo que ve casi cada semana. Por cada paso adelante que insinúa llegan después dos atrás.
Sin embargo, la calidad nunca se erosiona y el equipo blanco empató en el segundo minuto de tras la reanudación. Hubo un milagro –un desmarque de Benzema-, un pase profundo de Lucas Vázquez y una definición sutil del francés.
Pero como el Real Madrid no tiene trabajada ni la estrategia defensiva, el Leganés cobró ventaja en la eliminatoria, que sería definitiva, a los 55 minutos. Hubo un córner y Gabriel le ganó a Theo para conectar un cabezazo impecable. El drama se volvía a instalar en el Bernabéu.
El partido se fue con la clasificación de un Leganés heroico ante un Real Madrid cuya crisis no conoce techo. Fuera de la Liga española y ahora de la Copa, y ante un rival tan modesto como el Leganés, sólo le queda la Liga de Campeones. Y ahora mismo es una quimera pensar en que eliminará al Paris Saint-Germain. Los blancos están con pie y medio en el abismo.