Como contrapartida, la performance comercial más destacada del año correspondió a la Chevrolet S-10 que, en un entorno ultra competitivo, logró incrementar las ventas para lograr una cuota del 13,0% versus 9,8% en 2016, y la Fiat Toro fue la revelación al superarla inclusive trepando al 14,9% del total, de modo que entre ambas reunieron 28% (aún cuando, en este caso, un problema en el software provocó casos de recalls que nunca llegaron a los medios de comunicación pero sí se conocieron en las redes sociales).
Al subrubro se agrega este año la nueva camioneta de Renault (Alaskan) y en 2019 la competencia se enriquecerá con la aparición de la Mercedes-Benz Clase X.
Ahorro en la inversión
Entre las chatas de mayor porte y las intermedias hay hasta un 50% de diferencia en el precio, en el impuesto, seguro y mantenimiento, mientras la prestación real en cuanto a volúmenes y peso no es tan relevante.
La marca japonesa fue la que más participación sacrificó: 7,1%, la alemana 1,2% y la estadounidense 3,4%, o sea que los modelos más grandes resignaron casi 12 puntos a manos de los de menor porte, y precio, en un contexto de crecimiento del 41% en el total vendido, tomando como base los 8 modelos de camionetas de mayor penetración, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara).
El cambio en el market share de las chatas es un indicador de que, si bien el poder de compra del productor se recuperó, lo redistribuye de otra forma a la hora de invertir.
La fuerte recuperación de la demanda y, por ende de la producción, obedeció en gran parte a que el sector fue recuperando la confianza y ejecutó algunas decisiones de inversión que estaban demoradas a la espera de un mejor contexto.
Se reflejó en las ventas de tractores, que superaron los registros de los últimos 13 años y las de sembradoras y cosechadoras vieron su mejor año del último lustro.
Asimismo, en que los productores hayan destinado alrededor de u$s 10.450 millones, que destinaron para la siembra de los 6 principales cultivos del país en la campaña agrícola 2016/2017: soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada.
Los datos aportados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacan que de ese total un 30% fueron aportados por fondos propios y un 70% lo cubrieron el financiamiento de terceros, entre ellos bancos, corredores o proveedores de insumos.
Así, el ciclo superó el récord de 130 millones de toneladas y tanto el maíz como el trigo marcaron producciones históricas, mientras que para la campaña en marcha (2017/2018) las proyecciones también son alentadoras, lo cual lleva a los productores a afinar la puntería con la apuesta.