Ahora, el diálogo está estancado. Y aseguran que Fernando Espinoza sólo pudo armar en la 2ra. y 3ra. Sección Electoral. Es más, el intendente de Moreno (Walter Festa), que había manifestado su apoyo al matancero, en las últimas horas habría decidido sumarse al grupo de intendentes que comandan Gustavo Menéndez y Martín Insaurralde.
Estos, además, son quienes sostienen la presidencia del bloque en la cámara baja provincial para Julio Pereyra, jefe comunal de Florencio Varela que ahora recalará en la Legislatura. Allí se reunió con Manuel Mosca. “Por ahora, no tenemos candidato a la vicepresidencia de la cámara”, aseguraron a este medio desde la cena que se desarrollaba esta misma noche.
La grieta en el PJ está más firme que nunca. Todo indicaba que el candidato de Cristina Kirchner y los ultra K era el propio Espinoza. Lo cierto es que la ex Presidenta nunca se pronunció, y les aseguró a los intendentes que la llamaron que ella sería prescindente. Al parecer, por la conducta de los alcaldes más cerca de ella, esto es real. Por caso, Jorge Ferraresi (Avellaneda) bajo el perfil y otros como el caso del camporista Juan Ustarroz (Mercedes) también se mantiene prescindente. Misma actitud para Mario Ishii, a quien, erróneamente, algunos medios lo habían ubicado cera de Espinoza.
Lo cierto es que la realidad del PJ bonaerense va camino a una elección interna o a la posibilidad de una serie de impugnaciones para que sea intervenido. Esto habría dicho Espinoza quien ya sentía que iban por él la semana pasada. La idea de la intervención estaba más cerca de la postura de Eduardo Duhalde, quien incluso había pensado en Mario Ishii para llevar adelante esa tarea de transición.
En el oficialismo miran la situación de reojo. Es verdad que las negociaciones por el Presupuesto y el endeudamiento mostraron la predilección para dialogar con los intendentes “renovadores”. Pero mientras más desordenada se encuentre la oposición, mucho mejor. La relación será intendente por intendente.