En Pilar, el sábado 23/09 fue baleado un local partidario del candidato de Unidad Ciudadana, Federico De Achával. De inmediato, el concejal, hijo de un empresario del juego que comparte negocios con Casino Club en el Hipódromo de Palermo, entre otros intereses lúdicos, apuntó al oficialismo local que gobierna Pilar de la mano de Nicolás Ducoté.
Desde ya, tanto el intendente como el Concejo Deliberante repudiaron el episodio de violencia. Por este episodio, cobra relevancia lo sucedido en la reunión de Ituzaingó.
En aquella oportunidad, De Achával se cruzó feo con uno de los que lo enfrentó en las PASO, el ex senador José Molina. En esa circunstancia, el concejal lo apuntó por episodios extraños en la campaña que lo obligaron a tener que moverse con custodia personal para él y sus hijos.
Del otro lado, la respuesta no se hizo esperar. Molina le aseguró que no lo acompañaría en la elección y que saldarían cuentas después del 22/10. En las mesas políticas del distrito del norte del conurbano hablan de un acuerdo tácito entre el oficialismo (Ducoté) y Molina, que se habría traducido, por ejemplo, en los negocios de la empresa que elabora las foto-multas de tránsito en Pilar.
No fue el único caso de una interna no saldada. La de Unidad Ciudadana en San Miguel va en la misma dirección. El ganador fue el ex funcionario de Daniel Scioli, Franco La Porta, quien escuchó de boca de su ex aliado, el concejal Juan José Castro, que perderá en octubre. Y ya hubo movidas en ese sentido.
El gobierno municipal de Cambiemos, en San Miguel, comenzó a 'vaciarle' la lista a La Porta y ya provocó que renunciara el candidato N°12 de UC, Marcelo Medina, quien había ingresado por la minoría de la mano de Bruno Baschetti y con buena relación con el intendente de Malvinas Argentinas, Nardini.
Son 2 ejemplos de los muchos que hay en el conurbano sobre el día después de las PASO, cuando los que compiten no se vuelvan a juntar sino todo lo contrario. Y no es una cuestión sólo de Unidad Ciudadana. En Cambiemos también hay ejemplos en la materia. Lo peligroso es que algunos casos se tornan sangrientos.
Por lo demás, lo que se habla es lo anticipado ya en notas anteriores. Los intendentes piensan en el 23/10 porque la ven a CFK con pocas chances de ganar. La discusión por el futuro del PJ bonaerense ya comenzó y también arrancó una guerra fría con miras al 2019 que es entre la 1ra. y la 3ra. Sección Electoral. Será clave observar cuantos votos sumará cada una de ellas.
Mucho más porque para 2019, la 1ra. Sección Electoral quedará arriba de la 3ra. en cantidad de electores. Entre ellos quieren discutir quien pondrá el candidato a gobernador.
En ese marco, se mueve también Sergio Massa, quien buscará mantenerse vivo en octubre pensando en el futuro; y la propia CFK, quien le habría pedido a los intendentes en las últimas horas “mayor compromiso”, léase mayores aportes económicos.
Tal como dijo un observador fino de la política bonaerense: “CFK puede perder, pero si observa que los intendentes le juegan mal, tiene mucha capacidad de daño, se va a El Calafate, arma bloques propios en los concejos y presenta lista en 2019. A más de uno de lo lleva puesto”.
Mucho más, si se consolida, tal como parece, Cambiemos en Provincia de Buenos Aires.