De todas maneras, las conversaciones con otros sectores siguen en pie. En especial con Sergio Massa, quien el pasado fin de semana volvió a dar señales de que no cierra la puerta a un acercamiento con el peronismo en su definición del “peronismo del siglo 21”.
El ex intendente de Tigre arrancó su campaña en recorrida maratónica por el conurbano bonaerense, donde hizo fuerte hincapié en la 1ra. Sección Electoral. Allí enfocó gran parte de su atención ya que se juega los lugares en el Senado de la lista que encabeza Sebastián Galmarini. Mucho más después que trascendiera que desde Cambiemos buscarían sumar para que Massa se quede sin senadores provinciales por la estratégica sección. Lo que está en juego es el futuro en la Legislatura bonaerense, y las usinas del oficialismo juegan a generar la idea que quisieran terminar con acuerdos pre existentes en ese ámbito. No será sencillo. Por ahora, están lejos de los 2/3 que necesitan para avanzar en temas clave.
Por el lado del oficialismo, el viernes 15/09 María Eugenia Vidal reunió a los intendentes en San Isidro y los arengó para sumar a los sufragios de las PASO, 20.000 votos más y ganar las elecciones. Es una forma de decir. La realidad es que aspira a mucho más. Y han instalado, con eficacia comunicacional, que los números ya les son favorables.
De todas formas, no es la misma realidad en todos los municipios. Aquí se da a la inversa la situación que se produjo en municipios donde gobierna el peronismo. Hubo muchos casos en los que la lista local de Cambiemos obtuvo más votos que la provincial de Esteban Bullrich. El nivel de desconocimiento del ex ministro de Eduación puede ser un argumento, pero que ya no vale para este turno electoral. La mirada se posará sobre este resultado a la hora de evaluar las lealtades.
Sí está claro que uno de los ejes de Cambiemos en el conurbano será poner en valor la obra pública. “Obra que empieza se termina”, es el argumento que se esboza para diferenciarse del kirchnerismo y su oscura relación con este ítem.
Los números que están en danza muestran que en los distritos oficialistas hay un crecimiento de Cambiemos. Y sobre todo en aquellas comunas del interior que son clave por su número de electores. En Mar del Plata, que es el 2do. padrón detrás de La Matanza, Vidal descubre números alentadores. Por eso eligió esa ciudad para retomar la campaña con la particularidad que fue hasta allí pero, una vez más, evitó mostrarse con el intendente Carlos Arroyo. No sólo eso: cuentan en la 'ciudad feliz' que hasta el propio armador de la 5ra. Sección Electoral, el radical Maximiliano Abad, se habría enterado de la presencia de la gobernadora cuando ella ya estaba en tierra marplatense. Método Cambiemos. Por ahora, les dio resultado.
La campaña se relanzó y la elección determinará quiénes serán los futuros legisladores. Servirá para ordenar o desordenar aún más a sectores como el peronismo. A esta altura, muchos se preguntan qué es lo más conveniente para el oficialismo: ¿que gane o que pierda CFK? Lo mismo se cuestionan en el PJ. Todos ya con la mirada en 2019, donde se juega el poder en serio.