En Urgente24 ya explicamos que el multimedios que Szpolski había organizado era muy oneroso pero bastante inútil. ¿Por qué, entonces, pudo continuar durante 8 años más? ¿Por qué Cristina aceptó 'bancarlo' durante casi 2 mandatos presidenciales? Ahí aparece la ex Side hoy AFI, y una trama muy sórdida que se reproduce en un fragmento del libro del periodista Alejandro Alfie, "Los agentes de Néstor y Cristina - Los juegos de poder de Sergio Szpolski y Diego Gvirtz para multiplicar el relato oficial, acumular medios y millones, y otros oscuros negocios". Allí plantea en un Capítulo la trama "Szpolski y los servicios de inteligencia":
Un tramo de ese capítulo dice: “El vínculo de Sergio Szpolski con el organismo de Inteligencia local (Secretaría de Inteligencia, ex SIDE, actual Agencia Federal de Inteligencia) se consolidó a través de quién fue el abogado de su grupo de medios hasta diciembre de 2014, Darío Richarte, y su prestamista Javier Fernández, entre otros, que lo acompañaron en su multimedio durante una década. Pero además estos personajes tienen una fuerte militancia en los dos partidos políticos mayoritarios: Richarte en la Unión Cívica Radical y Fernández en el Partido justicialista-Frente para la Victoria”.
“Ambos aportaron gente de la Secretaría de Inteligencia (SI) para potenciar a Grupo Veintitrés: Richarte sumó a Juan José Gallea, que fue su gerente de Administración y Finanzas en el organismo de Inteligencia durante su gestión; mientras que Fernández aportó su vínculo con Jaime Stiuso, director de Operaciones de la SI hasta diciembre de 2014”, continúa Alfie.
En otro tramo, el periodista agrega que “la ruptura del Gobierno con este sector de la Secretaría de Inteligencia implicó que Richarte saliera eyectado de las causas que implicaban a funcionarios del Gobierno y, por consiguiente, del Grupo Veintitrés”. Y añade que “la guerra de Cristina Fernández de Kirchner contra Stiuso impactó de lleno en Richarte y el abogado Pirota, quienes decidieron renunciar a seguir trabajando con Szpolski, Garfunkel y todos los dirigentes kirchneristas”.
“En 2014 comenzó a abrirse una grieta entre el Gobierno y este sector vinculado a los organismos de inteligencia oficial, que provocó el alejamiento de Javier Fernández, el descabezamiento de la SI y el despido de Jaime Stiuso; que se potenció con la muerte del fiscal especial para la causa AMIA, Alberto Nisman, a principios de 2015, cuando una bala calibre 22 ingresó en su cabeza, apenas por encima de su oreja derecha, en su propio departamento de las torres Le Parc, en Puerto Madero”.
Alfie plantea directamente que la SIDE y el Grupo Veintitrés “trabajaron durante años, en operativos que incluían la articulación con funcionarios del Gobierno, la presión sobre fiscales y jueces, la participación en el grupo de Szpolski, la relación con los servicios de Inteligencia y la defensa legal de los funcionarios del kirchnerismo. Era el combo perfecto. Pero algo ocurrió entre el Gobierno y el grupo formado por Richarte, Fernández y Stiuso, que terminó provocando primero el alejamiento parcial de Fernández, en 2014; luego, la salida de Stiuso de la Si; y la renuncia de Richarte como abogado del grupo de medios de Szpolski y Garfunkel, y de los principales funcionarios del Gobierno”.
Y explica la falta de pagos y aportes a empleados: “Una red de supuestos testaferros les permitía a los verdaderos dueños evadir aportes previsionales y no enfrentar responsabilidades ante la Justicia, en el caso que alguna de esas empresas quebrara o tuviera juicios en su contra, porque Szpolski no figuraba como dueño de esas empresas. (...)".
En tiempos de la Dictadura militar, la SIDE necesitaba una operación ‘legal’ para generar dinero por ‘afuera’ y así había surgido la agencia Saporiti. También se utilizaba para gente encubierta que necesitaba desplazar y a la vez generaba dinero 'blanqueado'. Si la operatoria se repitió con el kirchnerismo, Szpolski era sólo un engranaje en esa maquinaria al igual que Martínez Rojas a quien ahora sacan del placard y lo ponen al frente como limpiador de la escena.
Por último, el abogado de Mariano Martínez Rojas, el Dr. Alejandro Sanchez Kalbermatten, dialogó esta mañana con AM 950 Belgrano y allí dijo que “Martínez Rojas tuvo acceso a un montón de documentación que le va a permitir colaborar con la Justicia y quitarse la imputación por contrabando”.
“Al Juez le faltan piezas en el tablero que puede proveerlas mi cliente. Está totalmente desorientado, habría que regalarle una brújula. No vamos a esclarecerse el caso al Juez si mantiene esta captura descabellada”, explicó.
“Mr. Korea fue una figura irrelevante, es un protagonista que en definitiva era quien hacia el trabajo sucio para todas estas personas que nombró mi cliente en la entrevista de ayer”, añadió.
“El día 27 de junio estuvo en la Casa Rosada buscando protección y descarga de todo esto”, señaló.
“Mariano Martínez Rojas quiere ser arrepentido”, aseguró y concluyó: “Reconoció equivocarse al comprar diversos medios. Él jamás fue testaferro de nadie. Ni siquiera tiene antecedentes”.