Uno de ellos es Héctor De Armas, quien figura en un cuaderno que pertenecería al comisario Norberto Villareal que hoy está prófugo y con pedido de captura. El fiscal José María Campagnoli reclamó en su momento la detención de Potocar, porque encontró la sigla "DGC" junto a una cifra. La Dirección General de Comisarías estaba a su cargo cuando comenzó la investigación. En el mismo cuaderno también figuran las letras "DA", que uno de los testigos del caso relacionó con el comisario De Armas, quien había sido jefe de la Comisaría 35° antes de Villareal. De Armas está en libertad.
Potocar se encuentra detenido desde el 25/04 pasado, ante la presunción de que en libertad podía entorpecer la investigación.
Los hechos investigados tuvieron lugar cuando el exjefe de la Policía de la Ciudad era director general de Comisarías (DGC) de la Policía Federal y tenía el manejo de las seccionales porteñas.
La causa comenzó en abril de 2016, cuando Potocar estaba al frente de la Dirección General de Comisarías de la Policía Federal. Un año después, Potocar fue detenido. En aquel momento, el gobierno porteño decidió suspenderlo preventivamente para no interferir en la investigación.
Un grupo de policías subalternos, según la descripción de los hechos, eran "responsables de recaudar el dinero semanalmente (…) de los comercios y empresas de la zona para luego concurrir a la sede policial y rendirles cuentas a su jefe, Norberto Villarreal (hoy prófugo) quien a su vez lo hacía con (la comisaría Susana) Aveni y Potocar".
En esa escala Aveni, como jefa de jurisdicción con siete comisarías a cargo, y Potocar, como Director General de comisarías, revestía la escala piramidal "hacia arriba" en el flujo del dinero ilegal.