Un grupo de investigadores de la Universidad de Bayreuth (Alemania) y del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) manifestaron que el cambio climático está afectando la propagación de este virus, que podría perjudicar el sur de Europa y Estados Unidos. La investigación fue publicada en Scientific Reports.
¿De qué forma el clima afecta a la propagación del chikungunya? Los mosquitos sólo pueden sobrevivir a largo plazo si las temperaturas y los niveles de precipitación son altos. Además, el virus se replica en el cuerpo del mosquito si la temperatura ambiente es alta y se mantiene en ese valor constante durante el día.
"En estrecha colaboración con los investigadores del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), pudimos obtener una sofisticada visión global del riesgo de infección por Chikungunya", explicó en un comunicado Nils Tjaden, investigador doctoral en el equipo de biogeografía de Bayreuth.
Los investigadores plantearon 2 escenarios diferentes de cambio climático, para conocer los posibles riesgos a los cuales habrá que enfrentarse. Uno de ellos implica que el cambio climático avanzará moderadamente y que la temperatura global promedio aumentaría en 2,6 grados Celsius para el año 2100. El 2do escenario plantea que el cambio climático seguirá empeorando y aumentando, y la temperatura global promedio subiría a 4,6 grados Celcius para el 2100. De esta forma, el virus se propagaría hasta llegar a los países del sur de Europa y USA.
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El profesor Carl Beierkuhnlein, líder de la investigación, indicó: "Debido a que aún no hemos desarrollado una estrategia global que reduzca efectivamente el cambio climático, este escenario parece ser más probable que el otro. En las latitudes templadas, el riesgo de infección por Chikungunya puede alcanzar niveles incluso mayores que la proyección dada en el 2do escenario".
Stephanie Thomas, investigadora de biogeografía en Bayreuth, explicó: "La gente ya ha sido infectada con Chikungunya en Italia, Francia y Florida, sin embargo, estos casos son todavía demasiado raros para jugar un papel significativo en nuestro modelo. El potencial climático de nuevas enfermedades en el sur de Europa y USA es probablemente subestimado".