Esto nos lleva a preguntarnos hasta qué punto el clientelismo, en especial el de la famosa 3ra. Sección Electoral tiene capacidad para no sólo ocultar las necesidades primarias de la gente, sino además para que la gente misma acepte su destino de miseria y frustración como un destino natural y fatal.
Difícil de entender.
Sin embargo, tal como se suele decir, el destino está a la vuelta de la esquina, pero esta vez fue para mal ya que fue suficiente que doña Gisela Berger, diera cuenta de su embarazo consecuencia de su relación con Scioli y el supuesto pedido o sugerencia para abortar que le habría hecho, para que su carrera política implosione, quizás para siempre.
Esta intimidad privada convertida en hecho político es grave porque pinta a un hombre incapaz de asumir sus propias responsabilidades como persona, que sugiere o pide a Gisela que aborte y que hasta ahora no atinó a dar respuesta alguna.
Es sabido que para quienes defienden el supuesto derecho a abortar, lo hacen como derecho intimo de la mujer y como dueña de su cuerpo, con lo cual además estaría vulnerando ese supuesto derecho.
Daniel Scioli estaría ofendiendo a la mujer como tal y demostrando, a los 60 años, una liviandad de comportamiento propia de aquellos que carecen de medios y de educación sexual, supuestos que no se le aplican al ex gobernador.
En el año 2011, Jaime Duran Barba le aconsejó a Mauricio Macri no competir con Kristina con un simple dictamen, tal como cuenta Ignacio Zuleta en “Macri Confidencial”: “…a una viuda no hay con que ganarle.”
Tuvo razón: el 54% fue un “viudazo”.
Luego Duran Barba dice: “Hoy, y quizás no era así hace muchos años, está muy mal visto segregar a una mujer. Si un candidato segrega a las mujeres, el votante, en especial si es joven, lo rechaza, y ya no pasa a leer su ideario”.
Le hubiera venido bien a Daniel Scioli haber tenido una charla con Duran Barba, y hubiera aprendido que siempre es bueno llevar unos condones en el bolsillo.
Daniel no lo debe poder creer, pero todo fue por no tener condones a mano…su propio fuego pasional le puso fin a su “ignifugues”.
Creo que nadie tuvo imaginación para pensar un final así.