En los últimos seis meses la inflación promedió fue del 2,1% mensual, lo que en términos anualizados representa una suba de 28% anual. De hecho, con la reciente movilidad, las jubilaciones, pensiones y AUH apenas volvieron al nivel del pasado septiembre, cuando restan seis meses para el próximo ajuste.
Contemplando para el segundo trimestre la mediana de las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), en el primer semestre la inflación acumularía 10,8%, ubicándose 2,7 puntos por encima de lo que indicaría el techo puesto por el BCRA.
Dicho en otras palabras, con el dato del primer trimestre, la inflación debería promediar 0,6% en el primer trimestre para encuadrarse en la meta del BCRA, cuando el REM estima un promedio de 1,5% por mes.
Esto implica que si bien la inflación descendió desde los picos alcanzados en 2016 (producto de la conjunción de devaluación y suba de tarifas) sigue siendo el principal problema a resolver en la economía argentina.